Barcos

Un día a bordo del «WallyPower58», un yate adelantado a su tiempo

Nos subimos en el último buque insignia de Wally (Grupo Ferretti), con el que recorremos Venecia

Wally - Guilain Grenier

La humedad es tema de conversación: «¡Si no la hay aquí, dónde la va a haber!», exclama una voz, mientras el resto asiente. Nautik Magazine viaja hasta Venecia, donde se ha dejado ver el WallyPower58, la última joya de Wally (Grupo Ferretti), siendo una de las embarcaciones protagonistas del Salón Náutico de Venecia.

Un escenario de excepción para contemplar en primera persona un yate que, antes de desembarcar en el Arsenal de Venecia, disfrutamos en exclusiva en la laguna veneciana. Nada más verlo llegar, el WallyPower58 se presenta con líneas limpias, elegantes y un aspecto futurista que solo es un sugerente avance de lo que hay en su interior.

La agenda del día es apretada, en nuestro plan, además de analizar cada esquina del Wally, nos toca navegar hasta Burano, almorzar en la isla de Mazzorbo y degustar una deliciosa cata de vino en Sant’Erasmo. Todo ello, a bordo de un barco del que nos habla el director general de Wally, Stefano de Vivo. Con una sonrisa que delata su ilusión ante este nuevo lanzamiento, destaca que con el WallyPower58 se han incorporado «las múltiples innovaciones técnicas y prácticas que hemos acumulado desde 2003».

Wally – Guilain Grenier

Por ejemplo, subraya la incorporación de cámaras en los laterales del yate: «Para minimizar las aberturas laterales que suelen estropear las líneas del casco, decidimos eliminarlas por completo e instalar en cada lado del barco una cámara con resolución 4K y estabilización. Las dos cámaras están conectadas a dos pantallas montadas a babor y a estribor en el salón, creando una amplia vista exterior sin tener ningún ojo de buey».

Nos llama la atención su tamaño: 17,3 metros de eslora donde pueden pernoctar hasta cuatro personas. Además, otro detalle: sus cristales curvos no tienen pilares que los separen, ampliando la visión panorámica del exterior y eliminando cualquier punto ciego en la navegación. Además, las pasarelas laterales que unen la proa y la popa son anchas. Igualmente, cuenta con amplias zonas sombreadas para que los invitados se encuentren cómodos a la vez que se protegen del viento, el agua y, claro, el sol.

Un sol que precisamente arrecia durante toda la jornada, incluso en la llegada a Burano, donde el WallyPower58 destaca en sobriedad ante los colores de una isla que nos da la bienvenida con una temperatura alta y con la simpatía de sus vecinos y comerciantes. Paramos ahí y salimos con la comodidad que permite este Wally, que nos espera navegando hasta Mazzorbo, a la que se puede llegar andando desde la misma Burano.

Wally – Guilain Grenier

Tras degustar productos de la tierra –el menú incluía ensalada con carpaccio, pescado a la parrilla y tiramisú vienés–, volvemos al Wally, subiéndonos a la cubierta de proa, que cuenta con un gran solárium. Algo de lo que también presume la popa, con espacio para cuatro adultos mirando hacia la popa y cuatro adultos sentados hacia la proa, con un voluminoso mueble de almacenamiento situado debajo al que se accede a través de dos puertas. Esta zona de la cubierta de popa también se beneficia de la sombra opcional proporcionada por un innovador toldo eléctrico en el techo. Las «alas» abatibles aumentan el espacio de entretenimiento en 25 metros cuadrados de espacio abierto en la cubierta de popa y 12 metros cuadrados de espacio abierto.

En la popa, el WallyPower58 puede modificarse opcionalmente con la plataforma hidráulica de Wally, que desciende en el agua para lanzar o recuperar rápida y cómodamente una moto de agua o una embarcación auxiliar de hasta 3,25 metros; o para que los invitados disfruten de una experiencia segura y divertida. Así mismo, el yate está equipado con una pasarela hidráulica para subir y bajar en la popa que también sirve como escalera de baño, proporcionando un acceso sin restricciones al agua independientemente de si la plataforma hidráulica se está utilizando para la estiba de motos de agua o de embarcaciones auxiliares.

¡Espacio para todos!

En la zona superior hay un generoso asiento para 12-16 invitados divididos en dos bancos laterales y en la parte delantera del solárium. A estribor, una gran mesa se abre para crear una zona de comedor sentada al tiempo que permite el paso sin obstáculos desde la zona de la cabina en el lado de babor. La cocina está dividida en dos secciones, lo que permite configurar los espacios de forma independiente.

Wally – Guilain Grenier

Y, hablando de cocina, ¿qué tal si acompañamos este análisis con un vino de la tierra? Nada mejor que navegar hasta Sant’Erasmo para degustar una cata de vino de la tierra, «Orto di Venezia». Tonos dulces y del mar nos evocan que Venecia es tierra de viñedos, donde la humedad y el sol son propicios. La luz natural siempre es buena compañera en la naturaleza.

Algo que, por cierto, el yate del que hablamos se ha tomado muy en serio. Seguimos hablando de él. En su interior, inundado de luz natural que entra desde arriba, se acentúa el concepto de modularidad: la versión estándar cuenta con un salón de manga completa con ducha separada a la izquierda. En la proa, el camarote principal cuenta con una cama de matrimonio y un baño privado con ducha.

Los que opten por la versión «flexi-guest» –que permite que hasta cuatro adultos duerman cómodamente a bordo– dispondrán, en cambio, de un camarote de invitados a babor, en medio del barco mientras que la zona de estar estará situada a estribor. Esta disposición es especialmente bienvenida para los propietarios que sólo tienen tripulación a bordo ocasionalmente, ya que no sacrifica ningún espacio para los huéspedes en favor de la tripulación.

Si, por el contrario, el crucero incluye una tripulación a tiempo completo, se puede elegir una disposición con una cómoda litera individual fija (y con baño) en medio del barco en lugar del camarote de invitados.

Rendimiento y velocidad

Antes de volver a casa –en este caso, rumbo a la bella Venecia–, comprobamos la velocidad de este WallyPower58, que unido a la estabilidad hacen de este yate un caso excepcional de comodidad. Sí, no todos pueden decir lo mismo. Al igual que con los modelos anteriores de la línea, Wally ha equipado el WallyPower58 con el sistema Volvo IPS, que proporciona una transición fácil para los propietarios que llegan de un barco más pequeño con la misma configuración de propulsión. El sistema cuenta con un joystick, posicionamiento dinámico y software de amarre asistido por Volvo para facilitar las maniobras.

Wally – Guilain Grenier

En este nuevo modelo, Wally optó por una configuración de triple IPS de bloque más pequeño en lugar de la unidad gemela más grande y convencional para dotar al yate de un menor calado, una mejor relación distribución/peso y una mayor redundancia. Como resultado, los propietarios se benefician de una gama más amplia y equilibrada de opciones de motor, pudiendo elegir entre las unidades triples IPS700 e IPS800, ambas sobre el bloque motor D8. Ambos perfiles garantizan una velocidad de crucero de largo alcance de más de 30 nudos.

En cuanto a la arquitectura naval, el WallyPower58 cuenta con el habitual casco en V ultraprofundo, en línea con la filosofía de diseño de Wally, que prefiere ofrecer un ritmo de crucero rápido y confortable en todas las situaciones meteorológicas del mar, en lugar de aspirar a velocidades extremas en condiciones de mar limitadas. El resultado es que, incluso con olas fuertes, los propietarios del WallyPower58 seguirán navegando con seguridad y comodidad a 35 nudos. ¿El precio? Depende de las incorporaciones que se quieran añadir, rondando los 2 millones de euros.

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