Vela Oceánica

Mini Globe Race: Pasanau acaricia el podio

Mini Globe Pilar Pasanau
Pilar Pasanau navegando con piloto de viento en su Peter Punk.

La navegante catalana llega cuarta a la Polinesia Francesa en esta vuelta al mundo en solitario para barcos de 5,80 metros.

Autor: Kiku Cusí

Mini Globe Pilar Pasanau
Pilar Pasanau navegando con piloto de viento en su Peter Punk.

Recién llegada a las islas Marquesas (Polinesia Francesa), Pilar Pasanau rebosa euforia: “Estoy superfeliz, con una sensación de plenitud y de agradecimiento por lo que he hecho y por donde he llegado. He disfrutado mucho cada día, cada maniobra. Ha sido un regalo.”

No es para menos. No solo ha concluido una travesía en solitario de 4.300 millas durante 35 días, sino que acaricia el podio de la Mini Globe Race, la peculiar vuelta al mundo en barcos de tan solo 5,80 metros de eslora. Su cuarto puesto entre Panamá e Hiva Oa supera las mejores expectativas de la navegante catalana.

Y eso que, tras la primera semana, Pasanau navegaba en segunda posición, cuando estaba a punto de entrar en la zona de los alisios del sudeste. Llevaba una semana y media de calmas y chubascos, primero con muy poco viento para salir del golfo de Panamá y después a través de las calmas ecuatoriales, entre encalmadas y chubascos. “Mi mente me decía que tenía que estar muy despierta para aprovechar cualquier pequeña brisa, ganar millas y llegar a la zona de los alisios. Mantenerme muy activa, de día y de noche. No me hacía falta despertador, porque mi cabeza era muy consciente de que tenía que estar alerta, pendiente de cada nube.”

Tormentas eléctricas

Las calmas ecuatoriales, que separan los alisios del noreste de los alisios del sureste, alternan momentos de muy poco viento con chubascos generados por el crecimiento de enormes nubes de desarrollo vertical que generan fuertes rachas y, sobre todo, impresionantes tormentas eléctricas: “No sé cuál fue la racha más fuerte. Además, los momentos duros los olvido rápidamente. Las tormentas eléctricas impresionan, porque las tienes encima. Pero por suerte nunca tuve los relámpagos muy cerca y no llegué a conectar la cadena del ancla a un obenque.”

Tenía clara la estrategia a seguir desde la misma salida: había que evitar la tentación de seguir la ruta directa hacia el oeste y acercarse a las islas Galápagos, famosas por las corrientes adversas. La mejor alternativa era alargar la ruta hacia el sur, en busca de los alisios y de la fuerte corriente subtropical, que en algunos momentos puede superar un nudo de velocidad.

Los alisios se habían retirado un poco más al sur de lo previsto, y tardó 10 días en alcanzarlos. Pero su estrategia estaba dando sus frutos: “Al principio el viento no era muy estable, como si fuera una mezcla entre tormentas y alisios; pero al cabo de unos días, ya se estabilizaron y después bajaron sutilmente de intensidad.”

Mini Globe Pilar Pasanau
En English Harbour (Antigua), antes de iniciar la Mini Globe Race, la vuelta al mundo en solitario.

“La vida siempre me sorprende”

¿Fue una travesía como se esperaba? “De la travesía no me esperaba nada. Siempre me dejo sor- prender por la vida y la vida siempre me sorprende. Pero no se me hizo larga. Cuando quedaban 1.000 millas, me dije, ¡solo quedan 1.000 millas, venga! Y cuando quedaban 100, tenía ganas, más que de que se acabara, de llegar.”

El final, como sucede a menudo, se hizo esperar. La llegada de noche supuso un claro descenso del viento. Pero después de echar el ancla en la bahía de Taha Uku, cerca de la capital Atuona, y de enviar la foto con su posición a la organización –que así controla que no reinicien su ruta hasta pasados ocho días–, le sobrevino lo mejor de cada etapa y de cada pit stop: “Esta alegría que me desborda de haber hecho algo increíble como esto sin muchos medios, sin mucha financiación, de estar viviendo este regalo de la vuelta al mundo, que estoy disfrutando mucho.”

Esta alegría le permite olvidar sus primeras millas a bordo de este Peter Punk, su calificación para esta regata, entre Lagos (Portugal) y Lanzarote: “No conocía el barco, no lo controlaba, tenía la sensación de que el barco me controlaba a mí; dudé si continuar, pensaba que no quería navegar más porque aquello era muy duro. Pero perseveré y aproveché el momento.”

“He disfrutado mucho cada día, cada maniobra. Ha sido un regalo”, asegura Pilar Pasanau.

Gofunding en marcha

Pasanau es consciente de que esta es la parte más fácil de su circunnavegación; esta segunda etapa, pese a tratarse de más de 7.000 millas en solita- rio, no tiene especiales dificultades, casi siempre a favor de los alisios. A partir de Fiji llegará la parte más dura, con el paso por el estrecho de Torres, la entrada y la travesía del Índico y la llegada hasta Ciudad del Cabo, con el temible cabo de Agujas (la punta meridional de África) por el camino. Pero confía en llegar hasta allí, sobre todo si logra la financiación necesaria a través del gofundme que tiene en marcha a través de sus páginas de Facebook e Instagram. Su cuarto puesto provisional le sabe a victoria. Aunque la gran victoria sería acabar esta circunnavegación en solitario, sea cual sea su clasificación.

De momento, el suizo Renaud Stitelman y el australiano Daniel Turner comandan la flota con mano de hierro, pues son capaces de sacar a sus barcos casi siempre una o dos décimas de nudo más que los demás. Pero esta vuelta al mundo, además de una competición, es sobre todo una aventura de superación y descubrimiento personal, en los barcos más pequeños que jamás hayan protagonizado una regata de circunnavegación.

Mini Globe Pilar Pasanau
Pilar Pasanau pisa tierra en las islas Marquesas, tras cinco semanas de navegación y más de 4.000 millas en solitario desde Panamá.

Una vuelta al mundo en cinco etapas con pit stops obligatorios

La Mini Globe Race es una regata de vuelta al mundo en solitario a través de la ruta de los vientos alisios en barcos de la clase Globe 5.80. Consta de cinco etapas, de las que tres constan de varios pit stops obligatorios: Antigua-Panamá, Panamá-Fiji (con paradas en Marquesas, Tahití y Tonga), Fiji-Ciudad del Cabo (vía Darwin, islas Cocos, Mauricio y Durban), Ciudad del Cabo-Recife (pit stop en Santa Helena) y Recife-Antigua.

Los 5.80 son barcos de desplazamiento, construidos en contrachapado marino, normalmente por los mismos navegantes, muy distintos de los minis 650 de la Mini Transat y la Solo Med. Pasanau adquirió el suyo de un suizo que, tras botarlo, comprobó que la navegación en solitario no era lo que suponía.

Al contrario que en las otras dos vueltas al mundo organizadas por el australiano Don McIntyre, en la Mini Globe Race sí se permite el uso de algunos instrumentos electrónicos, como el GPS y el plotter. De hecho, prácticamente todos los participantes han instalado a bordo un Starlink Mini, que les permite tanto comunicarse con tierra como obtener previsiones meteorológicas casi en tiempo real.

La parte negativa de los aparatos electrónicos es su consumo, tanto económico como eléctrico, que obliga a limitar su uso los días muy nublados: su recarga depende directamente de la placa solar que estos barcos lucen en la popa.

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