Djemila Tassin ha dado un paso de gigante en su empeño por labrarse una carrera de regatista oceánica: tras su etapa en la clase Mini, se ha pasado al Class 40, ha adquirido un barco y ha entrado en la escudería belga de Jonas Gerckens.
Autor: Kiku Cusí
Este año se apresta a participar en la Globe 40, la vuelta al mundo a dos por etapas que empieza en septiembre en Cádiz; en 2026 correrá la Ruta del Ron y, en otoño de 2027, la Global Solo Challenge, la vuelta al mundo en solitario sin escalas con salida y llegada en Vigo, en otoño de 2027.
En la Globe 40 y como copatrona de la escudería de Gerckens, Tassin participará en la etapa prólogo, la Cádiz-Cabo Verde y la Valparaíso-Recife. Esta última etapa le permitirá volver a navegar por el Pacífico Sur y doblar por segunda vez el cabo de Hornos, tras su experiencia en la Ocean Globe Race a bordo del White Shadow el año pasado.
Nacida y criada en La Palma (Canarias), formada en la Base Mini Barcelona, desde hace unos años está afincada en Lorient, seguramente el centro de navegación oceánica de competición más importante del mundo.
El hecho de ser mujer no le ha facilitado las cosas. “El panorama de la vela oceánica es muy masculino y a las mujeres no suelen invitarnos a navegar”, explica. Su puesto en la escudería de Gerckens le llegó tras un transporte con el mismo jefe del equipo. “Buscaban jóvenes para navegar con ellos en su Class 40 y me invitaron”. Su entrada finalmente en la escudería le facilita una estructura logística, con las herramientas y la planificación en tierra. Y las relaciones que se establecen entre todos los navegantes establecidos en Lorient le han permitido, por ejemplo, tener como mentora a la suiza Justine Mettraux, que el pasado abril apadrinó su Magenta apenas desembarcada de la Vendée Globe.
Este año participará como copatrona en la Global 40, la vuelta al mundo a dos por etapas que saldrá de Cádiz.
Alma de competidora y oceanógrafa
De momento Tassin tiene no solo barco, sino también presupuesto para este año. Antes de embarcarse en la Globe 40, correrá la Normandy Chanel Race, la Fasnet (con el Volvo Curium) y la AZAB (Les Sables – Azores – Les Sables), cuya segunda etapa, en solitario, es clasificatoria para la Ruta del Ron 2026.
El Magenta es un diseño de Sam Manuard ya un tanto antiguo (2018), pero debería permitir a Tassin dar un paso más en su carrera, después de sus dos Mini-Transats, su tercer puesto en el ránking de la clase mini de 2023 y de haberse integrado plenamente en el ecosistema francés de la vela oceánica.
Mientras busca patrocinadores para sus planes en 2026 y 2027, la belga no esconde su competitividad y aspira a entrar entre los mejores Class 40 de proa puntiaguda en la Ruta del Ron. Y sin conocer aún quiénes serán sus rivales en la Global Solo Challenge, tiene claro que su objetivo es conseguir un buen resultado: “Voy a competir, no a pasearme”.
Su alma de competidora convive con un alma de oceanógrafa que se preocupa por la salud de los océanos y lucha por mejorar la protección de los cetáceos. “Me llena de tristeza ver que hay barcos que podrían aportar mucha información sobre este tema a los científicos y no lo hacen; hay que hablar más de esto para poder establecer zonas de exclusión a la navegación para no perjudicar más a estos animales marinos.” Y también hay que establecer límites a la construcción de nuevos barcos. “Mi opción de comprar el Magenta se debía tanto a una cuestión económica como por una cuestión de valores de no construir un barco nuevo.”
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