No exagero si digo que la construcción naval de embarcaciones de recreo en España representa un 10% con respecto a la producción existente previa a la crisis económica de 2008.
Autor: Carlos Sanlorenzo
Esta crisis azotó cruelmente a nuestra industria, generando la pérdida de más del 80% del tejido industrial y empresarial de aquel momento. Solo aquellos astilleros que ya estaban posicionados en el marco internacional (como Astondoa, Rodman o Sasga, entre otros) pudieron sobrevivir a aquel duro tsunami.
En estos últimos diez años, con cierta esperanza y optimismo, hemos visto nacer proyectos realmente interesantes como Kattum, Tesoro, Elyd o Kumbra (por citar algunos) y, como patronal, se agradece que hayan optado por la construcción en nuestro país. También destacamos la reconversión de otros astilleros (especialmente de embarcaciones semirrígidas como Zodiac, Narwhal o Vanguard), que también han sabido aprovechar las necesidades del sector profesional y lo han compaginado con la construcción de embarcaciones destinadas al recreo.
Por otro lado, la actividad del refit and repair cada vez está más al alza y se han generado dos focos o hubs industriales altamente cualificados, fundamentalmente en Palma de Mallorca y Barcelona. Gracias a ello, se ha podido generar la oportunidad de posicionar a nuestro país como un destino internacional para esta actividad.
Desde el punto de vista de la construcción naval industrial (dedicada a la construcción de buques mercantes o profesionales), podemos constatar también que esta industria ha sabido recuperarse, no sin esfuerzo y alta especialización. En este sentido, el sector naval español ha experimentado un notable crecimiento tanto en su actividad contractual como productiva en estos últimos años, con incrementos superiores a dos dígitos.
Astilleros como Armón, Freire, Zamakona o Murueta han sabido posicionarse en el marco internacional con la construcción de buques altamente sofisticados y especializados, adaptándose a las nuevas demandas del mercado y derivando en un desarrollo sostenible y eficiente. Es de admirar que estos astilleros se sitúen entre los primeros puestos de los rankings internacionales en la construcción de buques cualificados.
No podemos olvidar que la construcción naval en España ha sido históricamente uno de los pilares de la industria y la economía del país, y hemos de seguir reivindicando su necesario papel como pilar fundamental y estratégico del sector manufacturero. Este sector se ha enfrentado a múltiples y diversos desafíos y dificultades que han llevado a una disminución en su actividad. No obstante, como hemos indicado, en la actualidad se observa un renacimiento de la construcción naval en España, impulsado por una combinación de factores favorables que hemos apuntado de forma resumida.
Se espera, de igual forma, que la demanda de barcos siga creciendo, impulsada por la expansión del comercio marítimo, el aumento del turismo, la creciente afición náutica y la necesidad de embarcaciones especializadas para dar servicio a las energías renovables en alta mar.
Además, el impulso hacia la descarbonización y la transición energética también está generando oportunidades para la construcción naval en España. La necesidad de barcos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente está llevando a una mayor demanda de tecnologías limpias, como los sistemas de propulsión híbridos o eléctricos.
Por otro lado, la formación de profesionales altamente capacitados en el sector naval es crucial para asegurar su crecimiento y competitividad a largo plazo. Las instituciones educativas y del sector marítimo, destacando el papel de la asociación Educación Azul, están trabajando en estrecha colaboración con la industria para desarrollar programas que preparen a los estudiantes para las demandas y desafíos de la construcción naval moderna.
Hemos de aprovechar este renacimiento e intensificar todos los esfuerzos para que siga este cauce, con un enfoque en la innovación y la calidad. El futuro puede ser brillante para la construcción naval en España, pero si queremos alcanzar este objetivo no se puede bajar la guardia y se deben intensificar todos los esfuerzos y apoyos para ello.
Por ello, este sector tendrá un protagonismo especial en el próximo Congreso de ANEN, que se celebrará los días 12 y 13 de marzo de 2026 en Huelva. Los esperamos a todos.
Sigue leyendo para conocer en detalle todo lo que Carlos Sanlorenzo nos ofrece en sus artículos de opinión: