Trucos por Albert Puerto
Vela
Probar la vela de capa
Por su propia seguridad, les ruego que saquen un día la vela de capa de su funda y que la icen aunque sea en puerto y sin viento, para conocer a priori que tipo de maniobra tendrá que realizar el día que necesite utilizarla. El corte especial y la gran resistencia de esta vela de temporal permiten navegar en condiciones duras con una relativa tranquilidad. Es importante que el color sea chillón, aconsejable naranja, para que desde el exterior se vea que la embarcación está navegando bajo condiciones fuertes, y que la capacidad de maniobra se encuentra algo o bastante reducida.
Acastillaje
Especificar las roldanas
Al adquirir una polea no solo se especificará el uso y el diámetro de roldana sino también el tipo de garganta que mejor trate al cabo que por ella laboree. Las poleas para cabo normal tendrán una sección circular. Las de cable presentarán una garganta más profunda, expresamente pensada para que ningún alambre se escape ni se pille entre la roldana y las paredes (cachas) de la polea. Cuando tenga una driza mixta habrá que utilizar una sección de doble curvatura, como la de la tercera ilustración y de diámetro respectivo al cable. Las poleas pensadas para kévlar tienen una superficie muy plana, con un radio de sección muy grande. Un exceso de curvatura en la sección de la garganta puede romper el cabo trabajando con una fuerte tensión. Para evitar sustos es conveniente revisar todas sus roldanas y lubrificarlas correctamente.
Navegación
Medición de la profundidad
Las sondas trabajan por eco. Un transductor lanza una onda y calcula el tiempo que tarda dicha onda en retornar una vez choca contra el fondo y rebota. O sea, un sistema emparentado con el radar. Una cuestión a tener en cuenta el cálculo de la profundidad es definir desde donde empieza a contar la distancia el aparato. Habrá que leer en el manual de instrucciones y descubrir hasta tres posibilidades de marcar el cero de la sonda, que son el nivel del transductor, el nivel del agua y el máximo calado. Si se fija la referencia del nivel del agua, la distancia marcada por la sonda será verdaderamente la profundidad en ese punto. Si la referencia es el transductor, la medida será la distancia entre el transductor y el fondo. Si la referencia es el calado máximo de la embarcación, la medida será el agua que existe bajo de la quilla.
Llegados a este punto hay que diferenciar las embarcaciones de motor y las de vela. Por esta razón es recomendable tarar la sonda para que empiece a contar desde la cota del calado máximo, informando continuamente del agua libre que existe por debajo de la quilla. Si no es así tendrá que estar restando de la medida de la sonda la distancia desde el transductor al punto más profundo de la quilla, que en el caso de un velero será superior al metro. En resumen, es muy importante saber cuando la sonda marca tres metros si están medidos desde el nivel de agua, desde el transductor o desde la zapata de la quilla.