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Russell Coutts, CEO de SailGP: «Tenemos un plan para dividir la liga en dos campeonatos»

La tercera temporada de la competición internacional de catamaranes llega este fin de semana a Singapur, donde tendrá lugar la octava de las once carreras de la llamada «Fórmula 1 del mar»

Después del parón prenavideño, el campeonato mundial de SailGP emboca el final de su tercera temporada con sus cuatro últimas competiciones: Singapur (14 y 15 de enero), Australia (18 y 19 de febrero) Nueva Zelanda (18 y 19 de marzo) y Estados Unidos (6 y 7 de mayo). Este fin de semana, la pequeña república del Sudeste Asiático acogerá el primer gran premio de SailGP de la región y los nueve catamaranes F50 de la liga navegarán por primera vez en aguas del estrecho de Singapur y sus maniobras podrán ser vistas desde el parque de la Costa Este de Parkland Green.

En esta ocasión hemos querido hablar con Russell Coutts, fundador en 2018 del campeonato de SailGP y legendario regatista de categoría mundial: ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984 en categoría Finn, y ganador en cinco ocasiones de Copa América de Vela: dos como patrón del equipo de su país (1995 y 2000), otra más como patrón del Alinghi suizo (2003) y dos más como CEO del Oracle estadounidense (2010 y 2013).

PREGUNTA. ¿Cómo surgió la idea de crear el campeonato de SailGP?

RESPUESTA. En primer lugar, es que no había en realidad nada así, un producto que pudiéramos convertirlo en un deporte masivo en cuanto a su difusión. No había una masa de aficionados al deporte que siguieran algo así. Así que tuvimos que cambiar los parámetros con este nuevo estilo de carreras de ritmo rápido y gráficos sobreimpresionados por televisión. Eso es lo primero. Lo segundo es que no existía un campeonato anual bien televisado que estuviera dirigido de forma profesional y gestionado profesionalmente por cuatro regatistas profesionales. Así que más allá de lo que es el deporte de la vela, no existía nada parecido a SailGP, que estuviera pensado como todos los demás deportes: es decir, que consistiera en un campeonato “de temporada”. Los mejores regatistas profesionales no tenían eso en el ámbito de la vela. Y como no existía tampoco la plataforma mediática para difundirlo decidimos crearla. 

Lo bueno es que contábamos con el apoyo de Larry Ellison [cofundador de la empresa informática Oracle], que realmente quería crear algo para que los mejores regatistas del mundo compitieran en igualdad de condiciones. Así que en campeonato los barcos son idénticos y todo se reduce a la habilidad del regatista. Y nos lanzamos a crear esta plataforma, para que el campeonato fuera realmente emocionante, con regatas rápidas, igualadas, muy reñidas, con muchos cambios de liderazgo. Este era el concepto. Y creo que, actualmente, el concepto va en el camino de lo que nos imaginamos que podría llegar a ser.

P. ¿Va a ser siempre la organización la propietaria de los barcos que compiten en el campeonato?

R. Lo que hacemos es alquilar los barcos a los equipos. Alquilamos los barcos y los contenedores para asegurarnos de que son iguales. Así que gestionamos todo el equipamiento, todo lo que se monta en los barcos y toda la tecnología, que tiene que mantenerse idéntica. Por otra parte, si, por ejemplo, un equipo fracasara financieramente, nosotros, como SailGP, hemos hecho contratos con los medios de comunicación por los que tendríamos que asumir esa responsabilidad para que el barco continuara compitiendo por otra nación.

Así que tenemos que tener esa protección. De lo contrario, no podríamos hacer lo que hemos hecho con algunos socios con los que hemos firmado acuerdos de diez años. Así que cuando estás vinculado con un acuerdo, hay que respetarlo y cumplir con sus términos. Teníamos que protegernos para asegurarnos de que podíamos cumplir los términos de los acuerdos.

P. ¿Cómo elegisteis a los seis primeros países que comenzaron en la competición?

R. No había que pensar mucho. Simplemente nos fijamos en algunos de los países que ya contaban con una trayectoria sólida en la navegación, porque sabíamos que sería difícil poner en marcha la liga en el primer año. Y también apostamos por mercados más grandes, como China, donde intentamos entrar el primer año. En retrospectiva, ahora vemos que lo de China fue demasiado prematuro. Conseguir el equipo fue un gran problema y siguió siéndolo posteriormente. Y creo que no se supo ver en la primera temporada lo que es SailGP. Ahora creo que sería distinto y tenemos planes para volver a contar con China en el futuro.

P. ¿Hay un límite en el número de barcos/países que puedan competir en cada temporada y en el número de grandes premios?

R. Ahora mismo, para estas carreras tan cortas, creo que diez equipos o tal vez doce es el límite. Pero tenemos un plan para dividir la liga en dos campeonatos. Una podría ser la Liga Europea y otra podría ser la Liga Norteamericana y de Asia del Pacífico y podrían contar con algunos campeonatos comunes. Eso permitiría, probablemente, contar con 16 equipos o tal vez más: de ocho a diez en cada liga. Y luego, los mejores equipos de cada una competirían en las finales, además de uno o dos eventos comunes en los que todos competirían, aunque no a la vez, porque no podríamos tener 16 o 18 equipos compitiendo simultáneamente.

«Queremos llegar a que haya
un campeonato cada
dos semanas»

Habría que organizar un formato diferente para esas pruebas conjuntas. Pero eso nos permitiría ampliar el número de equipos y, de paso, ampliar también el número de sedes. Lo que realmente queríamos hacer es lo que estamos haciendo: empezamos con cinco campeonatos en la primera temporada; aumentamos a ocho en la segunda temporada y en la tercera ya son once campeonatos. Estamos planeando catorce o tal vez quince en la cuarta temporada.

Y, en última instancia, queremos llegar a que haya, aproximadamente, un campeonato cada dos semanas. Y la forma de hacerlo sería, probablemente, separar las dos ligas. Entre otras cosas porque, logísticamente, mover esto se convierte en prohibitivo desplazar por el aire todo el equipamiento. Se tendría que enviar por barco y eso pone un límite al número de campeonatos que se podrían realizar con el equipamiento del que disponemos.

P. Igual que sucede en el fútbol, en el que la UEFA se niega a aceptar la creación de la Superliga de fútbol que están tratando de impulsar el Real Madrid, el Barcelona y la Juventus, ¿ha encontrado SailGP inconvenientes y/o enemigos para poder llegar a celebrarse?

R. Bueno, en primer lugar hay que tener en cuenta que no existía ninguna liga de vela, así que no ha sucedido como en el fútbol, donde hay ligas preexistentes. Este es el primer campeonato anual para regatistas profesionales. Y es televisado y comercializado profesionalmente como sucede en el fútbol. World Sailing [La Federación Internacional de Vela, conocida por sus siglas en inglés, ISAF, o su nombre comercial World Sailing] es un gran partidario de SailGP. Así que no tuvimos los problemas de los equipos de los que hablaste que querían formar la Superliga.

El organismo rector mundial apoya SailGP, porque es francamente la mejor plataforma de marketing que el deporte podría tener. Así que, aunque no tuvimos la oposición de las autoridades mundiales, si hay, sin embargo, un sector tradicional dentro del deporte que se opone a convertirlo en profesional. Es un deporte muy tradicional en muchos sentidos: no les gusta la comercialización, no les gusta el profesionalismo. Y como el deporte no ha tenido esos aspectos antes, hay cierta oposición.

P. ¿Ni siquiera por parte de los organizadores de la Copa América o la Ocean Race?

R. La Copa América se celebra una vez cada… ¿cuánto? Aproximadamente cada cuatro años. Depende del ganador cuándo se celebre. Yo creo que en muchos sentidos nuestro público complementa a la Copa América. Ahora mismo no hay Copa América. Así que, en muchos sentidos, este campeonato anual, con un calendario regular de competiciones, es el apoyo natural para la Copa América, porque el evento se celebra cada tres o cuatro años; cuando se celebra, el interés crece, pero luego desaparece. Creo que los dos campeonatos se complementan, en mi opinión.

P. ¿Cuáles son sus planes para incrementar la popularidad de SailGP? 

R. Está claro que queremos crear audiencia y estamos viendo que es un campeonato que no sólo atrae a los aficionados a la vela. Hace poco conseguimos nuestra cifra más alta de audiencia en los Estados Unidos, en la CBS. Tuvimos una audiencia media de algo más de 1,6 millones de espectadores; audiencia media, no máxima. Ha sido la más alta que he visto en todos los certámenes que he dirigido en los últimos quince años. La cifra más alta anterior que he visto para una audiencia de EE.UU. fue en la Copa América de San Francisco, donde tuvimos un promedio de 900.000 espectadores en un día, con un pico de 1,2 millones ese mismo día. 

Para nosotros, alcanzar una audiencia de 1,6 millones en Estados Unidos es increíble. Está claro que no son sólo aficionados a la vela. De hecho, tienen que ser aficionados al deporte en general. Eso tiene que ser. Creo que hay un gran número de aficionados a las carreras porque hemos visto en nuestras encuestas de audiencia que esta competición atrae a los fanáticos de las carreras. Y es lógico porque hay carreras muy reñidas. El formato, con carreras de quince minutos, es atractivo.

En realidad, en el campeonato que se celebró en San Francisco tuvimos, en total, 13,6 millones de espectadores en directo o en diferido, lo que es fantástico para un nuevo campeonato. Está claro, una vez más, que eso no se compone sólo con aficionados a la vela. Por supuesto, la audiencia de aficionados a la vela está ahí, pero también hay una gran parte de nuestra audiencia que son los no navegantes.

P. Imagino que también os dirigís a las nuevas generaciones…

R. Absolutamente. En la segunda temporada, la audiencia total de las retransmisiones de SailGP experimentó un aumento del 220% (hasta 823,4 millones) y superó el millón de seguidores globales en las plataformas digitales, lo que supone un incremento del 355% respecto a la primera temporada. El grupo demográfico de 18 a 34 años ha aumentado un 21% durante la temporada. Es un resultado fantástico. Estamos atrayendo a un público cada vez más joven. Obviamente nuestra programación digital se apoya en ellos, porque el grupo demográfico más joven es el que más se inclina hacia lo digital. 

La generación más joven nunca ve la televisión. Casi todos los contenidos que consumen mis hijos, por ejemplo –aunque ellos sí que ven SailGP en la televisión–, lo hacen en digital. Pero la emisión por televisión sigue siendo muy, muy importante, sobre todo en ciertos mercados, como los Estados Unidos.

P. El formato se ha celebrado, incluso, en el lago Michigan, en Chicago. ¿Se podría celebrar en entornos más pequeños? ¿Lagos alpinos? ¿Puertos más concurridos como Venecia o Nueva York?

R. Nuestros barcos van en contenedores y podemos enviarlos a cualquier parte. Y celebraremos una regata en Suiza, en el lago Leman, en Ginebra, o en Silvaplana, en St Moritz. Hay muchas opciones de lugares a los que podríamos ir. Hemos estado en Tarento, en el sur de Italia, pero también podríamos estar en Venecia, o en el lago de Garda o en el de Como.

Las opciones son muy numerosas, pero una de las limitaciones que tenemos es el tamaño de nuestras instalaciones técnicas y buscamos maneras de reducir ese problema, lo que nos permitiría entrar en un espectro más amplio de lugares, porque está claro que cuando vamos a un lugar como Nueva York, que estamos preparando para en el futuro, es bastante difícil encontrar el espacio para ofrecer las carreras y que sean visibles desde el paseo marítimo. Por lo general, la propiedad frente al mar es muy cara. Y eso es un reto.

P. Se suele decir que la Fórmula 1 de coches es el banco de pruebas de mejoras tecnológicas que se aplicarán posteriormente a los coches normales. ¿Es así también en SailGP? ¿Hay ya mejoras tecnológicas que se puedan aplicar a veleros de recreo?

R. Por supuesto. Si te fijas en los aspectos de seguridad de lo que hacemos, ya hay un sistema de alerta de colisión por el que los marineros reciben un aviso sonoro y también pueden ver la posición de los otros barcos en sus pantallas. Y también, estamos a punto de empezar las pruebas de choque de ciertas partes del barco, como en la industria automovilística. Las proas desmontables o la parte delantera de los barcos, se van a chocar contra una pared para ver la respuesta física de esas pruebas. Y de ahí saldrá mucha información que será muy aplicable a otros aspectos de la navegación. Y las hidroalas, por ejemplo, que parecen tan nuevas, no lo son: existen desde, creo, la década de los treinta del siglo pasado. Pero lo que sí es nuevo es que ahora se comercializa…

La gente ve estos barcos desplazándose a gran velocidad y se ha generado todo un movimiento entre los jóvenes y los mayores para hacer kite foiling y wing foiling, como derivación del windsurf y el kitesurf. Y lo divertido es que muchos de los tradicionalistas que decían que eso nunca pasaría y nunca se transferiría al deporte en general ya lo ha hecho. Pero también hay un montón de cosas de electrónica o de sistemas de control, que terminarán llegando, con toda seguridad, a la industria.

P. En cuanto a la competición en sí, ¿cuál crees que va a ser la máxima velocidad que se va a poder alcanzar en estos barcos?

R. En cuanto  tengamos los nuevos timones, que están todavía en fase de diseño, se aumentará aún más la velocidad. La velocidad máxima actual que hemos alcanzado es de 99,9 kilómetros por hora. Con los nuevos timones, se superará sin duda. Ese nuevo timón ayudará a la dirección y a su control a altas velocidades. Eso, unido a la nueva generación de hidroalas que viene, se prevé que se alcancen los 110 km/h, es decir, un 10% más rápido que ahora. Será bastante espectacular.

P. Para finalizar: ha ganado la Copa América tres veces como patrón y dos veces como CEO. ¿Cómo se sintió al ganar como CEO y no como patrón? 

R. Creo que a cualquier deportista le llega el momento de dar un paso a un lado y hacer cosas nuevas. Yo estoy muy contento de poder seguir involucrado de todo en el deporte, de seguir involucrado por completo en dar nueva forma o ayudar a dar nueva forma al deporte y seguir inspirando a muchos jóvenes para que vivan intensamente su deporte. Ese es uno de los placeres que me da la vida en la actualidad.

Ya no tengo ganas de salir a competir. Esos días se han ido definitivamenye. Y si saliera a competir, me sentiría muy frustrado porque no tendría la misma habilidad que tenía antes. Los deportistas de élite llegan a un momento en el que, debido a la biología o a la edad, no pueden competir al mismo nivel que antes. Y ya no es tan divertido. No es tan divertido ser derrotado como lo es ganar. A mí me encanta lo que hago.

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