Si ya está convencido de las ventajas de la náutica remolcable y está pensando en adquirir una embarcación, le van a resultar muy útiles estas letras. Antes de buscar el barco de sus sueños, sepa qué tipos de embarcaciones se pueden remolcar y cuáles son los más fáciles de transportar y botar en una rampa por sí mismo, sin necesidad de contratar los servicios de una grúa. Hay de todo: lanchas neumáticas, motos de agua, veleros y barcos cabinados. ¿Arrancamos?
Autor: Miguel Ángel Álvarez Alperi, embajador Tourón para España y Portugal
Para que una embarcación se pueda considerar “remolcable”, tiene que cumplir una serie de características. La primera de todas va ligada a la manga, es decir, la anchura del barco, que no puede exceder los 2,55 m para poder circular de forma legal por carreteras españolas. Mayores anchuras implican la contratación de transportes especiales y las embarcaciones que abordamos en este artículo son solo aquellas que podemos transportar y botar por nuestros propios medios.
Aspectos como el peso y la longitud máxima también son factores condicionantes, ya que pueden implicar un mejor vehículo tractor o disponer del carnet B+E, como ya abordamos en el número 74 de esta revista. Pero hay otra característica muy limitante: el tipo de motorización de la embarcación.
Motores Fueraborda o Tipo Jet
Solo recomiendo embarcaciones con motores fueraborda o de tipo jet (como las motos de agua y algunas lanchas), porque los motores intraborda o de cola tipo “Z” tienen el grave inconveniente de que pueden impactar contra el suelo de la rampa al botar el barco. Un motor fueraborda, en cambio, se puede levantar a mano o con ayuda del trim, y deja de ser un problema. Si a pesar de todo piensa en transportar un barco con motor intraborda, deberá contratar los servicios de una grúa para la botadura.
Las embarcaciones remolcables se pueden segmentar en función de su peso y tamaño en dos grandes tipos: ligeras y pesadas.
Consideraciones Generales:
Podemos agrupar a las embarcaciones remolcables en dos grandes grupos en función del nivel de dificultad de su manejo durante el transporte, botadura y almacenaje.
A) Embarcaciones remolcables ligeras (hasta 5 m de eslora):
Si esta es su primera embarcación remolcable y no está muy habituado a conducir con remolques, le recomiendo este tipo de lanchas más ligeras y compactas que se pueden transportar con casi cualquier vehículo, sin necesidad de contar con un remolque pesado ni con el carnet B+E, y que se pueden almacenar fácilmente en, por ejemplo, una plaza de garaje. Lanchas rígidas de tipo “open”, neumáticas y semirrígidas, motos de agua, pequeños botes, algunos barcos de vela ligera… Con cualquiera de estas embarcaciones se puede iniciar y disfrutar muchísimo sin tener que asumir apenas gastos ni complicaciones. Podrá llevarlas a remolque con casi cualquier coche, no tendrá que pasar la ITV del remolque ni tener que contratarle un seguro y podrá estacionarla a techo hasta en un parking comunitario. Son todo facilidades.
B) Embarcaciones remolcables pesadas (más de 5 m de eslora):
Si ya tiene experiencia y confianza, dispone del carnet B+E y cuenta con un vehículo tractor potente, puede optar por un nivel superior: un pequeño crucero remolcable, como la Quicksilver Active 705 Weekend, mi elección personal. Esta “camper del mar” permite vivir a bordo todo el año cómodamente, combinando lo mejor de una caravana y un crucero.
Lo mejor de los dos mundos: máxima versatilidad en la náutica remolcable. Sin embargo, hay muchas otras opciones entre la categoría ligera y esta, cuyas ventajas y desventajas exploraremos a continuación.
Tipos de Embarcaciones Remolcables:
1. Lanchas neumáticas o semirrígidas (RIBs: Rigid Inflatable Boats)
A igualdad de eslora, son las embarcaciones a motor fueraborda más ligeras y fáciles de transportar. Las semirrígidas de unos cinco metros de eslora y unos 90 Hp de potencia se pueden llevar con un remolque ligero y con casi cualquier vehículo. Y si está pensando en esloras de seis metros o más, sepa que puede llegar a deshinchar los flotadores durante el transporte y así no exceder los 2,55 m de anchura, pudiendo remolcar semirrígidas de hasta unos ocho metros de eslora, aunque tendrá que usar un remolque pesado y vehículos más capaces. Las neumáticas y semirrígidas se caracterizan por su casco rígido (normalmente de fibra o aluminio) y por sus flotadores inflables en los costados.
Ventajas:
- Muy estables y seguras.
- Peso muy contenido para su eslora: las más fáciles de transportar y botar.
- Excelente capacidad de carga en relación a su tamaño.
- Hasta 5 m de eslora se pueden guardar en una plaza de garaje.
Desventajas:
- Flotadores vulnerables a pinchazos.
- Menor durabilidad si se dejan a la intemperie.
- Menor confort para travesías largas.
- Menos protegidas que un barco cabinado y poco recomendables para pernoctar y hacer vida a bordo.
Este tipo de embarcaciones resulta ideal para buceadores, servicios de apoyo, auxiliares de barcos más grandes, labores de rescate o familias que priorizan seguridad y facilidad de transporte.
2. Lanchas rígidas de fibra del tipo Open:
Botes y lanchas a motor fueraborda ligeras y sin cabina de entre 4 y 7 m de eslora, con cubierta abierta de proa a popa. Sencillas, versátiles y muy populares. Las más pequeñas son muy fáciles de transportar incluso con remolques ligeros y sin necesidad de carnet B+E.
Las lanchas rígidas son las más comunes en la náutica recreativa. Se fabrican con moldes, lo que permite acabados suaves, formas estilizadas y gran resistencia estructural.
Ventajas:
- Muy duraderas y resistentes a la corrosión marina.
- Fáciles de mantener.
- Estables y aerodinámicas durante el transporte por carretera.
- Gran espacio útil y fácil circulación a bordo.
- Visibilidad total y acceso directo al mar.
- Hasta 4,5 m de eslora se pueden guardar en una plaza de garaje.
Desventajas:
- Pesadas para su tamaño en comparación con las neumáticas (hay que considerar el peso total con remolque).
- Sin protección frente a los elementos.
- Poco recomendables para pernoctar o largas travesías.
Estas embarcaciones resultan perfectas para paseos de día, fondeos en calas, deportes acuáticos, familias o grupos de amigos, e incluso para los iniciados en la pesca.
3. Lanchas de aluminio
Son las de peso más ligero dentro de las lanchas rígidas y son muy fáciles de transportar y botar. A motor, con fueraborda. De estructura soldada o remachada, estas embarcaciones resultan muy ligeras y resistentes a los golpes.
Ventajas:
- Muy ligeras, ideales para remolque.
- Menor consumo de combustible.
- Extremadamente resistentes a impactos (ideal para pesca en zonas poco profundas).
Desventajas:
- Menos confort a bordo (más ruido, vibraciones).
- Estética más ruda, menos acabados de lujo.
Las lanchas de aluminio son ideales para pescadores deportivos, aventureros y quienes valoran la practicidad sobre la estética.
4. Motos de agua
Otra forma de navegar. Se pueden llevar con casi cualquier coche y con remolque ligero, ya que no suelen exceder los 400 kg. Cuentan con motor de combustión interna que acciona una turbina de chorro de agua (tipo jet).
Ventajas:
- Fáciles de guardar en una plaza de garaje.
- Su ligereza y potencia ofrecen sensaciones únicas de aceleración y libertad.
- Pueden girar prácticamente sobre sí mismas, lo que permite llegar a rincones poco accesibles para barcos mayores.
Desventajas:
- Consumo elevado, bajo confort, escasa autonomía y poco espacio útil.
- Menos versatilidad que cualquier otro tipo de embarcación.
- Maniobra hacia atrás con el remolque mucho más complicada.
- Su uso está limitado en determinadas áreas protegidas.
Las motos de agua son perfectas para pasar la tarde jugando en el agua y volver a casa con el depósito vacío, el cuerpo molido… y muy despeinado.
5. Lanchas cabinadas
Barcos a motor fueraborda de entre los 5,5 m de eslora y los 7,5 m, con espacio interior cerrado, ya sea una pequeña cabina de resguardo o un camarote habitable. A menudo con wc, lavabo, nevera, cocina… Son como un pequeño crucero remolcable, como nuestra Quicksilver Active 705 Weekend.
Subtipos:
- Cuddy Cabin: cabina baja con cama o estiba. No permite navegar completamente protegido.
- Weekender o Cruiser: más completas, con baño, cocina y posibilidad de pasar noches a bordo y de navegar protegido.
Ventajas:
- Protección frente al clima (frío, lluvia, sol…).
- Privacidad y comodidad.
- Apta para dormir o usar como refugio.
- Versatilidad.
Desventajas:
- Menor espacio en cubierta.
- Según modelo y debido al peso, puede llegar a necesitar un vehículo de tracción total y carnet B+E.
- Más calurosas en verano.
Resultan ideales para parejas, familias pequeñas, navegantes de fin de semana, aficionados a la pesca, escapadas de más de un día. Perfectas para las costas del Cantábrico y para navegar durante todo el año.
6. Veleros remolcables híbridos
Modelos como el McGregor 26M, Imexus 28, etc. son veleros con quilla retráctil y diseño de casco planeador, que permiten navegar a vela o a motor con un fueraborda de alta potencia. A menudo incluyen camarote, cocina, WC y capacidad para pernoctar. Se transportan con un remolque pesado específico. Llevan quilla retráctil, mástil abatible y fuerabordas de hasta 115 cv.
Ventajas:
- Fáciles de guardar en una nave, jardín, etc.
- Tienen las ventajas de los dos mundos: vela y motor.
Desventajas:
- No son los mejores ni a vela ni a motor.
- La maniobra de botadura es más laboriosa que la de una lancha.
- A altas velocidades, navegando a motor, la jarcia puede vibrar excesivamente.
Este tipo de embarcación resulta ideal para tener un dos en uno y disfrutar de los dos mundos… a medias.
7. Veleros, catamaranes y trimaranes remolcables.
Además de los clásicos de vela ligera, hay veleros con quilla retráctil, como los Parker, Jeanneau Sun 24.2, Beneteau First 21.7; catamaranes como Hobie Cat, y trimaranes como el Astus 20.5, que se pueden transportar por carretera. Los veleros llevan mástil abatible y quilla retráctil. Algunos catamaranes y trimaranes son plegables, lo que les permite ajustarse a la anchura legal para circular.
Ventajas:
- Son almacenables sobre el remolque en un puerto deportivo, en una nave, en el jardín de casa…
- Catamaranes y trimaranes son veloces, estables y ultraligeros, ideales para el remolque.
Desventajas:
- Botarlos requiere tiempo y paciencia.
- Necesitan remolques específicos.
Estas embarcaciones resultan ideales para disfrutar de la vela allí donde haya una rampa.
La mayoría de embarcaciones remolcables son impulsadas por motores fueraborda. También existe la posibilidad de transportar pequeños veleros, catamaranes e incluso trimaranes.
Navegar sin límites: la filosofía del remolque
Como puede ver, las opciones para navegar son muchas, y todas ellas comparten una misma virtud: la libertad de navegar donde el corazón lo desee. Abandonar lo rutinario —pescar siempre en la misma costa, fondear en las mismas calas— y abrirse a nuevos horizontes.
Esto es otro mundo. Remolcar es explorar. Es extender tus fronteras. Es navegar en mares, ríos, embalses y costas que, de otra forma, estarían fuera de tu cuaderno de bitácora. Y todo, ¡con tu propio barco!, ese que mimaste días antes en el garaje de tu casa…
Y lo mejor: sin tener que asumir costosos amarres o mantenimientos fijos que terminen por quitarte la ilusión de ser armador.
Sigue leyendo para conocer en detalle todo lo relacionado con el mundo de la náutica remolcable de la mano de Miguel Ángel Álvarez Alperi: