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¿Cómo se bota un barco remolcable? Rampas de botadura: qué son, características, pros, contras…

Empezamos esta sección de náutica remolcable explicando las características que debe tener una embarcación para considerarse remolcable y hablamos de que tiene que poder ser llevada por uno mismo, con su propio vehículo y un remolque, sin contratar los servicios de un transporte especial.

Se trata de poder llevar el barco por carretera hasta donde le apetezca navegar. Pero, una vez allí, ¿qué? Habrá que meterlo en el agua, ¿verdad?

Autor:  Miguel Ángel Álvarez Alperi, embajador Tourón para España y Portugal

Esta rampa de Hondarribia, en Guipúzcoa, tiene el firme estriado para facilitar el agarre.

¿Cómo se bota un barco remolcable?

Solo hay dos opciones óptimas: mediante una grúa o mediante una rampa de botadura. Existe la opción nada aconsejable de usar una pickup y meterla en el agua hasta que una moto de agua se suba navegando directamente encima de la zona de carga… Lo he visto hacer en varias ocasiones y me parece una desfachatez… pero existir existe esa opción. También podemos usar una pequeña neumática que hinchemos sobre la marcha y la botemos en la playa, pero esto ya no se consideraría “embarcación remolcable”.

En esta rampa de Sant Antoni, en Ibiza, aún se conservan los escars tradicionales.

Las opciones más sensatas

Grúa: Consiste básicamente en llegar hasta un puerto con el barco a remolque y contratar los servicios de una grúa para botarlo. Es cómodo y seguro, claro que sí, pero tiene limitaciones horarias, etc. y hay que pagar entre 30 € y 100 € por botadura.

Rampa de botadura: Se trata de un plano inclinado construido al borde del mar de tal manera que parte de él penetra en el agua pudiendo introducir las ruedas del remolque con suficiente seguridad para no perder tracción ni quedar enterrados hasta que la embarcación pueda flotar. Hay lugares donde es posible meter el remolque en el agua aprovechando una vieja carretera sumergida (en embalses principalmente) y en otros casos (generalmente en lagos y/o ríos) donde algunos se arriesgan a meter las ruedas del coche y del remolque en el agua a pesar de que el firme no es del todo estable. En general podemos afirmar que entrar en una playa con el coche para meter el remolque en el agua es una temeridad que además está prohibido. Es fácil quedarse embarrancado y con multa de regalo.

Rampas de botadura: tipos y características

Las rampas de botadura son muy habituales en costa mareales (Cantábrico y Atlántico) porque allí se construyeron tradicionalmente como rampas de varada, ya que se empleaban (y aún se sigue haciendo) para dejar el barco varado en pleamar y entre marea y marea aprovechar para hacer reparaciones en el casco. Esas rampas de varada son las que aprovechamos ahora para botar la embarcación con un remolque, pero hay que tener cuidado con ellas porque no se diseñaron inicialmente con este propósito y algunas cuentan con raíles para carros de varada, mucha inclinación, firme poco seguro, etc. que pueden dificultar la operación.

Las primeras “rampas” de botadura del Mediterráneo son las de los típicos escars (casetas varadero tradicionales) que no son ni más ni menos que rampas sobre las se arrastraba el llaüt sobre unos raíles de madera hasta su “garaje”. Luego se fueron construyendo rampas de hormigón para facilitar la entrada de los remolques y ahora son verdaderas puertas al mar de uso muy popular, sobre todo en islas Baleares.

Es importante evitar el uso de las rampas de botadura en bajamar, ya que suelen estar cubiertas de algas resbaladizas.
¿Qué tipos de rampas hay y qué limitaciones tienen?

Las rampas de botadura pueden ser públicas y gratuitas, o públicas pero de pago. O privadas, como las de clubs náuticos y puertos deportivos que son, generalmente, de pago. En estos puertos es normal que haya una rampa de botadura pero que no dejen usarla a los remolques. Cada vez está más restringido su uso, ya que no quieren problemas (coches que se van al agua, resbalones…) ni “trasiegos” de embarcaciones ajenas al club, ya que suele haber quejas de los amarristas.

Las hay con restricciones horarias y de eslora o de uso totalmente libre. En algunas hay que registrar la embarcación aportando los papeles y el seguro y en otras no hay nada ni nadie que controle ni limite, ni el acceso.

Y dentro de los tipos de rampa de botadura las hay recomendables solo para pequeñas esloras o para cualquier eslora remolcable, o solo para vela ligera y/o kayaks o traineras, etc. Las hay con parking gratuito cercano y otras donde tienes que pagar por dejar el coche y el remolque. Las hay con poca inclinación, anchas y fáciles de usar, y otras con peor diseño que solo son recomendables para conductores experimentados. Algunas tienen agua dulce disponible (para baldear el barco y el remolque/ejes, etc.) Pero, en general, hay de todo y para todos. Es cierto que debería de haber muchas más rampas de botadura, pero con las que hay (y sabiendodónde están y sus características) tenemos muchas opciones. ¿Hablamos de cifras?

Esta rampa de Orio, en Guipúzcoa, se queda totalmente en seco con cada bajamar escorada, así que para usarla hay que estar pendiente de la tabla de mareas.
¿Cuántas rampas hay?

En general, la mayor concentración de rampas de botadura de España se da en Galicia, donde además son casi todas totalmente gratuitas. En la costa de Asturias hay 44, en Cantabria 46 y en Euskadi 53.

En Cataluña hay: 31 en Girona, 14 en Barcelona y 23 en Tarragona, y es la comunidad donde más caras son (casi todas son de pago y en algunas cobran de 30 a 50 euros por uso, tanto como una grúa), mientras que en las islas Baleares hay: 47 rampas en Mallorca, 32 en Menorca, 11 en Ibiza y 3 en Formentera; es decir, que hay 93 puertas abiertas al mar, y muchas de ellas son totalmente gratuitas. Las gestionadas por Ports IB en las islas Baleares, además de estar en muy buen estado y muy bien localizadas, se pueden utilizar sin límite por unos 63,4 € al año. En Cádiz hay 21 rampas, 14 en Huelva, etc. y también son de precios “asequibles”, ya que las hay gratuitas o, las gestionadas por Puertos de Andalucía, a precios de entre 8 y 13 euros por uso, pero se disparan hasta los 349 euros al año por poder usarlas tantas veces como se desee (los precios van en función de la eslora).

Algunas rampas de botadura como esta de Getaria, en Guipúzcoa, solo pueden ser usadas por traineras.
¿Cuál es la mejor rampa de botadura?

Si alguien me preguntara cuál es la mejor rampa de botadura le diría que hay que considerar las siguientes características:

Las rampas gallegas, como esta de Raxo, son las mejores de España y las más abundantes.
¿Y la peor?

Notas negativas son, por ejemplo:

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