El astillero holandés Zeelander Yachts ha entregado recientemente el Loloma, la última unidad de su serie Zeelander 7. Con 20,3 metros de eslora, este yate de líneas refinadas y carácter atemporal se presenta como una verdadera obra de coleccionista, concebida bajo un minucioso proceso de personalización en el que el propietario participó de forma activa durante toda la construcción.

A primera vista, el Loloma sorprende por su elegancia escultórica y su estética curvilínea, con una proa alta y estilizada que fluye hacia un espejo de popa inclinado, siguiendo una marcada línea en forma de S. Rompiendo con la tradicional combinación de casco azul oscuro y superestructura blanca, este Zeelander 7 exhibe un casco gris plateado uniforme y prescinde de la línea de flotación, reforzando la sensación de fusión con el entorno natural.
Diseño exclusivo y prestaciones de altura
El carácter distintivo del Loloma se refleja con especial fuerza en su interior. Su propietario optó por un minimalismo contemporáneo europeo, definido por una paleta sobria de grises, piedra y arena, en contraste con materiales de altísima exclusividad como el roble de pantano, una madera fósil de tonalidades oscuras y profundas, imposible de cultivar y solo hallada tras siglos de inmersión natural. A ello se suman innovaciones como el acero inoxidable cepillado —en lugar del pulido habitual—, el Corian sin juntas en las duchas y una tapicería bouclé de gran resistencia y elegancia. Cada detalle, desde las superficies hasta las piezas de mobiliario, responde a una búsqueda de armonía entre modernidad y atemporalidad.
El confort a bordo está garantizado por volúmenes generosos y una distribución que permite alojar a seis invitados en tres suites de diseño exquisito. La suite principal, situada en el tercio de proa bajo cubierta, ofrece cama king size, baño privado y abundante luz natural. El capitán dispone de camarote independiente en popa, junto a un garaje lateral para embarcaciones auxiliares.
En el plano técnico, el Loloma no solo destaca por su estética. Equipado con tres motores IPS 1350, alcanza una velocidad máxima de 40 nudos y una autonomía notable: 2.700 millas náuticas a 7 nudos y 630 millas a un régimen de crucero de 32 nudos. Además, mantiene un perfil acústico excepcionalmente bajo, con niveles de ruido inferiores a 70 dBA incluso a máxima velocidad.
La entrega del Loloma confirma una vez más la capacidad de Zeelander Yachts para unir innovación, lujo y altas prestaciones en unidades de producción limitada, consolidando su serie Zeelander 7 como una referencia indiscutible en el segmento de los superyates de eslora media.
Sigue leyendo para conocer en detalle todo lo que descubrimos durante nuestra prueba o navega hacia estos otros increíbles barcos: