Con solo 7,5 toneladas, este barco de casi 16 metros aboga por la sostenibilidad, reduciendo el consumo de combustible a cifras nunca vistas. A su velocidad de crucero, de 22 nudos, consume solo 50 litros por hora, con una autonomía que supera ampliamente las 500 millas. El astillero alemán SAY Carbon Yachts ha utilizado la más alta tecnología para el diseño y la construcción de esta embarcación de estructura ultraligera y refinamiento superlativo.
Autor: Diego Yriarte
Fotos: Suncoral Media / Diego Yriarte

SAY Carbon Yachts es un astillero alemán que fue adquirido por Karl Wagner, quien actualmente se desempeña como director de tecnología (CTO). La experiencia de Wagner con la fibra de carbono se forjó en la Fórmula 1, donde trabajó para las principales marcas durante más de 20 años.
Su predecesor fue el SAY 42, un barco de altísimo rendimiento, enfocado principalmente en la velocidad. Con el nuevo modelo, presentado en el salón náutico de Palma, SAY apunta hacia la sostenibilidad, creando una embarcación de muy bajo consumo gracias a una construcción ultraligera, pero con un diseño que roza el futurismo.


Y no solo nos referimos al diseño visible, sino también al que no se ve: la obra viva. Este barco no es solo ligero y con buenas prestaciones de navegación; durante las pruebas hemos podido comprobar que la navegación es confortable, con una muy buena entrada en la ola y una capacidad excelente para realizar virajes muy cerrados sin que la popa derrape.
Una aceleración nada habitual: tan solo tres segundos para lograr el planeo y 16 segundos hasta alcanzar la velocidad máxima.
Fue una experiencia sobresaliente, ya que tuvimos la oportunidad de navegar durante unas tres horas en la prueba convencional, y además nos invitaron a trasladar el barco desde Port Adriano hasta su amarre en Palma para el PIBS, en una navegación nocturna con más de 20 nudos de viento y mar formada. Su comportamiento fue excepcional, manteniendo la condición de planeo entre 12 y 20 nudos, incluso con el mar de proa.


El astillero SAY se muestra sólido y con planes de hacer crecer su gama; de hecho está trabajando en el SAY42 Open y en el SAY 32. También, se prepara para desembarcar en nuevos mercados; tras conquistar Europa, los próximos destinos serán Dubái y EE.UU.
Estética futurista
Indudablemente, la influencia de la industria automotriz salta a la vista: líneas agresivas, rectas, ángulos de facetas muy marcadas. Una estética de deportivo que combina a la perfección con la fibra de carbono. Todas las superficies transitables están recubiertas de teca natural. Esta unidad ya tiene propietario, quien ha escogido varias de las opciones, como la teca natural o los tapizados. En general, el nivel de personalización es muy alto.

Para subir a bordo por popa se utiliza una pasarela de altura variable. Inmediatamente notamos que la plataforma de baño es aún más ancha que la popa, lo cual se debe a que el diseño del casco contempla dos salientes tipo aletas, continuación de la línea del pantoque que recorre toda la eslora.
La popa está dominada por un solárium para cuatro personas. Bajo la protección del inmenso techo rígido, cuya parte central está acristalada, se encuentra la mesa, flanqueada por un sofá en L a estribor y uno lineal a babor. Un juego de formas que se completa con el espacio de la cocina exterior, más a proa y perpendicular a la línea de crujía. Para acceder a la mesa hay dos posibilidades: por babor, entre el sofá y el solárium, o por estribor, entre el sofá y la cocina. El mueble de la cocina está ubicado prácticamente en el centro de la eslora y cuenta con todo lo necesario, particularmente neveras (de todos los tipos), e incluso un receptáculo en la parte superior para poner solo hielos y clavar las botellas.
La opinión de N&Y
A destacar
A mejorar
Seguidamente encontramos dos asientos equipados con sistema de amortiguación Shockwave S6 de altura regulable. El puesto de gobierno está muy despejado; solo destaca el mando del motor y el joystick a estribor, y el control del Seakeeper a babor. El resto son pantallas táctiles: dos de ellas en la parte superior, separadas para dejar la visión central libre a quien esté al mando. El salpicadero recuerda al de un coche de alta gama de última generación.
En cada banda se han dispuesto unos escalones que permiten subir a la cubierta de proa, totalmente despejada, con un ligero arrufo negativo para mejorar la visibilidad desde el puesto de mando y con la parte central acristalada.


Interior con vistas
Lo que destaca del interior son, precisamente, las vistas al exterior. Exactamente a la misma altura de la superficie del colchón se han dispuesto unos inmensos portillos. La cama tiene forma hexagonal y, en la parte que corresponde a la proa del barco (al mamparo de colisión), se ha dispuesto una TV. Esta disposición, combinada con el “tragaluz” (que forma un hexágono compuesto por triángulos), da la sensación de estar en una habitación de la nave Enterprise.
También se ha ubicado un sofá convertible en cama doble a estribor y, por supuesto, un gran baño que ocupa el lateral de babor. Al pie de la escalera hay un espacio destinado a un microondas y a una nevera de temperatura controlada, dedicada exclusivamente a vinos.
Evidentemente, el aire acondicionado nos hará sentir confortables sin importar la temperatura exterior. Otro detalle que aporta confort es el estabilizador Seakeeper, que es parte del equipamiento estándar. Y es que muchos de los equipos que en otros barcos son opcionales, aquí vienen de serie.

Como la alfombra mágica
El uso extensivo de fibra de carbono no solo mejora el rendimiento, sino que también contribuye a la sostenibilidad al reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2. El SAY 52, con casi 16 metros de eslora, pesa la mitad que un barco del mismo tamaño construido en fibra de vidrio.
Lo más importante es que, a una velocidad de crucero de 22 nudos, el consumo es de solo 50 litros por hora.
Además, la opción de propulsión híbrida permite una navegación más ecológica. Estas son algunas de las premisas de SAY Carbon Yachts. Pero la más importante es una navegación fluida, con una entrada en la ola suave y una navegación particularmente seca.
El secreto radica en las formas del casco. El diseño de casco Petestep® facilita la entrada del barco en la ola, desplazando el agua hacia atrás y hacia abajo, de forma que reduce la superficie mojada y el rozamiento. Así, se disminuyen considerablemente el ruido, el golpe del casco en el agua y también el consumo de combustible. Habitualmente, los cascos de carbono suelen ser más ruidosos, precisamente por la rigidez del material, pero con este diseño es como si el casco flotara sobre burbujas.


La unidad que hemos probado está equipada con dos motores Volvo Penta D6 de 440 Hp cada uno, con transmisión por cola Aquamatic Duo-prop Drive. Como opcional, es posible equipar dos Volvo Penta V8 6.2L de 430 Hp a gasolina.
En la prueba de navegación pudimos comprobar una aceleración fuera de lo habitual: tan solo tres segundos para lograr la condición de planeo y, en 16 segundos, alcanzó prácticamente la velocidad máxima de 40 nudos. Unos registros impresionantes. Pero lo más destacable es que, a una velocidad de crucero de 22 nudos, el consumo es de solo 50 l/h. Evidentemente, la relación peso-potencia es muy elevada: aproximadamente 8,52 kg por Hp, lo que sitúa a este barco dentro del segmento deportivo. La velocidad no es el objetivo principal del SAY 52; el consumo reducido de combustible sí lo es.
Características:
Eslora total: 15,95 m
Desplazamiento: 7.500 kg
Manga: 4,40 m
Calado: 0,97 m
Capacidad de combustible: 1.200 l
Capacidad de agua: 250 l
Motorización: 2 x Volvo Penta D6 440 Hp
Certificación CE: A/12
Constructor: SAY Carbon Yachts
Precio: 2.207.000 euros, con 2 x Volvo Penta D6 440 Hp, sin impuestos.
Características:
Marca y modelo: Volvo Penta D6 440 Hp
Potencia: 440 Hp (324 kW)
Tipo: turbo, aftercooler, compresor
Cilindros: 6 en línea



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