Viajamos a Malasia para conocer personalmente las instalaciones donde se construyen las embarcaciones Grand Banks y Palm Beach, dos marcas que han sabido fusionar el diseño clásico con los métodos constructivos de última generación. El principal motivo del viaje fue la inauguración de una planta de producción de última tecnología.
Autor: Diego Yriarte

En un mundo donde la industria náutica enfrenta el doble desafío de satisfacer la demanda de lujo y reducir su huella ambiental, Grand Banks Yachts y su matriz, GB Marine Group, emergen como referentes que marcan un rumbo sostenido. Con casi 70 años de historia, la compañía ha anunciado la apertura de una nueva fábrica de composites de última generación en Malasia, marcando un hito en su estrategia de innovación, sostenibilidad y producción verticalizada.
Mark Richards, CEO de la empresa, es un emprendedor estadounidense cuya disciplina impregna el ambiente del astillero y denota conducta y método propios de un regatista olímpico. No en vano se ha colgado dos medallas de oro al cuello, en Barcelona 92 y en Sídney 2000, navegando en la hipercompetitiva Clase Star. Al transitar por las instalaciones del astillero, el millar de personas que allí trabajan lo mira con una mezcla de admiración y respeto.
Grand Banks y Palm Beach
Grand Banks Yachts fue fundada en 1956 y ha hecho un importante aporte en la evolución de los cruceros de lujo de larga distancia en todo el mundo. La compañía es conocida por ser pionera en el mercado de yates de crucero de semidesplazamiento con la introducción del original Grand Banks 36 en 1965, y se dispuso a definir este mercado durante décadas. Esta trayectoria continuó con el lanzamiento de la serie Eastbay en 1993, que introdujo la primera gama de cruceros de producción inspirada en el Down East con el popular Eastbay 38. Este modelo ofrecía un diseño moderno, rápido y elegante.
Casi 70 años después, Grand Banks Yachts continúa este rico legado de innovación en el diseño y fabricación de yates con la introducción de la tecnología patentada V-Warp de Grand Banks. El astillero Grand Banks Yachts se encuentra en Pasir Gudang, Malasia.
Las nuevas instalaciones han permitido pasar de 25 a 42 yates en construcción simultánea.
En 1995, Mark Richards puso en marcha un negocio de construcción naval en Palm Beach, en las playas del norte de Sídney, Nueva Gales del Sur (Australia). Su objetivo era sencillo: construir un yate a motor para navegantes. Basándose en su experiencia como regatista y constructor de barcos de competición, diseñó y desarrolló un barco a motor que combinaba una estética atemporal con características modernas, garantizando comodidad, seguridad y preparación para la aventura. El resultado, el PB38, fue un éxito inmediato y se convirtió en el catalizador para la creación de Palm Beach Motor Yachts. La empresa cuenta con una impresionante gama de 34 modelos de las series Classic, GT y, ahora, GT RS.
A lo largo de este viaje, Mark Richards ha mantenido una filosofía rectora: proporcionar a los clientes productos que estén tan cerca de la perfección como sea humanamente posible.
En 2014, Palm Beach Motor Yachts fue adquirida por Grand Bank Yachts Limited (GBY:SP), una empresa que cotiza en la Bolsa de Singapur. Mark Richards es consejero delegado, diseñador jefe y accionista mayoritario. La empresa tiene un astillero en Pasir Gudang, Malasia —que es el que visitamos— y una sede de ventas y servicios en Stuart (Florida). Además, tiene otras siete oficinas de ventas y servicios en todo el mundo, situadas en Norteamérica y Sudamérica.

La expansión, fruto del éxito
La nueva fábrica representa una inversión multimillonaria que incluye robótica de ocho ejes para la precisa construcción de los diferentes moldes utilizados durante el sistema de infusión de resina y fibra de carbono. Con una capacidad productiva de 25 yates anuales y un potencial de aumento del 22%, el complejo industrial ahora abarca casi 65.000 m2. Uno de los aspectos más destacados es su compromiso con la energía solar: paneles solares cubren la fábrica, buscando autosuficiencia energética e incluso devolver el excedente a la red eléctrica local.
Mark Richards, CEO de la compañía, enfatiza que esta expansión no solo incrementa la producción, sino que también consolida su filosofía de integración vertical. Esta estrategia les permite controlar cada etapa del proceso, garantizando calidad y reduciendo los tiempos de entrega.
Las nuevas instalaciones estarán dedicadas a los modelos más nuevos y de mayor eslora, y permitirán ampliar considerablemente la producción, pasando de 25 a 42 embarcaciones en construcción simultánea.
La alta tecnología de la fábrica contrasta con el clima local, caluroso y húmedo, que obliga a instalar un ventilador, como mínimo, en cada puesto de trabajo. Prácticamente no existen puertas que cierren las naves, pero lo que sí es evidente es la infraestructura necesaria para sobrellevar el período del monzón —entre noviembre y marzo—, durante el cual las lluvias pueden exceder los 500 mm al mes, lo mismo que en España en un año.

Tecnología V-Warp: más ligero, igual de resistente
Inspirada en las regatas oceánicas de élite, la tecnología propia V-Warp es la clave de los yates Grand Banks y Palm Beach Motor Yachts. Estas embarcaciones son diseños de semidesplazamiento, con un consumo un 30% inferior al de los diseños de desplazamiento. El uso estratégico de fibra de carbono y resinas infusionadas en un 75% del barco reduce el peso sin comprometer la resistencia estructural, además de posicionar el centro de gravedad más bajo y mejorar la navegabilidad.
La ecuación se resume en utilizar fibra de carbono mediante el procedimiento de infusión para lograr un barco más ligero y, de esta manera, reducir el consumo de combustible y, por tanto, las emisiones de gases contaminantes.
Modelos como el GB54, un crucero de larga distancia, y el PB107, el nuevo buque insignia de Palm Beach, incorporan esta tecnología. “No se trata solo de velocidad, sino de eficiencia y durabilidad”, explica Richards. Un ejemplo emblemático es el Eastbay 60, cuyo diseño combina elegancia clásica con prestaciones modernas. Según Richards, sus barcos consumen entre un 60% y un 70% menos que cualquier barco de su misma eslora.
GB Marine Group ha integrado la ecología en su ADN operativo. Los paneles solares de la fábrica reducen la dependencia de combustibles fósiles, mientras que la producción verticalizada minimiza las emisiones por transporte de materiales. Además, utilizan resinas y fibras con menor impacto ambiental.
La teca era la única madera utilizada a bordo hasta el momento, pero ahora están comenzando a emplear una combinación con roble.
Este compromiso no es nuevo: en 1965, el Grand Banks 36 ya destacaba por su eficiencia en travesías largas. Hoy, la compañía aspira a ser carbono neutral en la próxima década, demostrando que el lujo y la sostenibilidad pueden coexistir.

En todo el planeta
El astillero no solo construye barcos para que naveguen largas distancias, también tiene un plan de comercio que apunta al mercado global.
Con oficinas en EE.UU., Europa, Australia y Nueva Zelanda, la marca cubre los principales mercados de yates prémium. Su oferta diversificada incluye modelos desde 42 hasta 107 pies, con precios que oscilan entre 1.5 y más de 10 millones de dólares. La personalización extrema —desde interiores de madera noble hasta sistemas de navegación a medida— es otro de sus sellos distintivos.
Richards destaca que “el 60 % de las ventas provienen de clientes recurrentes”, un testimonio de la lealtad generada por su enfoque en la calidad artesanal. Pero una de las particularidades más destacadas del astillero es que, excepto los motores y la electrónica, todo se construye en sus instalaciones, lo que permite mantener un elevado estándar de control de calidad.
La apertura de la nueva fábrica no es solo un logro industrial: es un manifiesto sobre el futuro de la náutica. Grand Banks y GB Marine Group demuestran que es posible crecer sin renunciar a la sostenibilidad, innovar sin perder tradición y competir en un mercado exigente con productos que marcan época.
Esta compañía construye yates para durar generaciones y, con su apuesta por la energía limpia, contribuye activamente a la conservación del medio marino.
Grand Banks / Palm Beach Motor Yachts
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