Es difícil saber por dónde empezar con Pegasus. ¿Su punto fuerte es que está impresa en 3D? ¿O que es invisible desde algunos ángulos? ¿O que su núcleo es un «árbol de la vida» viviente? Hay tantas cosas en este yate conceptual que, para desentrañarlas, tuve que hablar con su diseñador, Jozeph Forakis.
Fundador de la agencia de diseño Forakis Design, con sede en Milán y Nueva York, Forakis se está haciendo un hueco como innovador con una pasión especial por el diseño generativo. Le fascinan las posibilidades que la impresión en 3D y el CAD (diseño asistido por ordenador) basado en Inteligencia Artificial (IA) podrían aportar al mundo de la náutica; su último proyecto, Pegasus, es un ejemplo de ese potencial.
El yate, que podría fabricarse con tecnología 3D, está diseñado para estar en armonía con la naturaleza. Cuenta con «alas solares» reflectantes que hacen que parezca desvanecerse sobre las olas y está propulsado por sistemas híbridos de energía solar, eléctrica e hidrógeno con cero emisiones. También tiene un jardín hidropónico de varios niveles, al que el diseñador llama el «árbol de la vida», para proporcionar a los huéspedes alimentos frescos y purificar el aire.
Sigue leyendo para descubrir la inspiración y la tecnología que hay detrás de este yate, así como su funcionamiento si el concepto llegara a hacerse realidad.
Jozeph, ¿qué le inspiró para embarcarse en este ambicioso proyecto?
Me apasionan las nuevas tecnologías, materiales y procesos que, tomando prestado a Ezio Manzini, ofrecen nuevos «materiales para la invención». Como diseñador, la «invención» o el «descubrimiento» está en buscar nuevos enfoques y soluciones a problemas nuevos y viejos. Como artista, está en buscar nuevos lenguajes para expresar nuevas realidades y nuevos comportamientos.
Me interesa abordar las necesidades humanísticas en armonía con el medio ambiente. Navegar a vela es una forma hermosa de estar cerca de la naturaleza, pero los yates a motor se han convertido en sinónimo de explotación imprudente de los recursos. Pegasus es un sueño, aunque serio, para cambiar radicalmente esta situación –en la percepción y en la realidad– basado en hechos científicos, no en ficción.
El concepto se ha investigado a fondo y se basa en tecnologías ya existentes que necesitarían un mayor desarrollo para alcanzar los objetivos de rendimiento a escala. En nuestra opinión, es un objetivo alcanzable, aunque agresivo, para el año 2030. Una vez que se haga realidad, tendrá la capacidad de transformar directamente no sólo el sector de los yates, sino otros, incluido el transporte marítimo.
¿Cómo funciona exactamente un yate impreso en 3D y cómo se construye?
Lograr una estructura impresa en 3D como Pegasus no es sólo una cuestión de recursos, no es «si» se puede construir, sino «para cuándo».
Hemos recibido, hasta ahora extraoficialmente, asesoramiento de alto nivel por parte de uno de los principales actores de la fabricación aditiva. Aún no se ha determinado si el material de base será una aleación polimérica o metálica: en la actualidad, los polímeros de ingeniería utilizados en la fabricación aditiva no pueden reciclarse, lo cual es una consideración a tener en cuenta.
Más allá del material y de la técnica de fabricación aditiva robotizada, la geometría de la propia estructura sería fundamentalmente innovadora. Al integrar el casco y la superestructura, la estructura triangulada de malla tridimensional distribuiría eficazmente las cargas por toda la nave, lo que daría lugar a un sistema más resistente, rígido y ligero. La geometría final de la estructura se ajustará mediante análisis de elementos finitos (FEA) por ordenador junto con inteligencia artificial avanzada, lo que probablemente dará lugar a un patrón fractalizado de triángulos más grandes y más pequeños en función de los distintos requisitos de carga e impacto en toda la embarcación de 88 metros de eslora.
¿Cómo y por qué crearon el exterior de espejos «invisibles»?
La visión original era diseñar un yate como una nube flotando sobre el mar: ocupar una forma de aire + agua, las nubes, y flotar sobre otra, el mar, proporcionando al mismo tiempo toda la protección, comodidad y potencia para la exploración en armonía con la naturaleza. Al pensar en cómo conseguirlo, me inspiré en el «Blur Building» de Diller & Scoffidio para la Expo suiza de 2002, así como en las instalaciones de nubes más recientes de Berndnaut Smilde.
Visualmente, el cristal reflectante está inclinado con precisión hacia el cielo (para recibir más radiación solar para generar electricidad), pero también para «capturar» y dirigir los reflejos del cielo y las nubes hacia el espectador. Del mismo modo, el casco metálico se inclina suavemente hacia el agua, reflejando el mar. Al final, el único subproducto es más vapor limpio, una vez utilizado el hidrógeno.
¿Cómo funciona el «árbol de la vida» interior y en qué se inspira?
La agricultura hidropónica ya está bastante avanzada y será una tecnología importante para ayudar a alimentar al mundo (y a los astronautas) en un futuro próximo. Aquí hemos integrado el sistema como elemento arquitectónico y de diseño principal y como recordatorio constante de nuestros orígenes naturales.
Me encanta la película Avatar, pero no puedo decir que fuera una inspiración consciente, aunque creo que la mayoría de la gente no se da cuenta de lo increíblemente innovador que es James Cameron, incluidas las contribuciones que ha hecho a las naves de exploración de las profundidades marinas.
¿Quién es el propietario soñado de Pegasus?
Un visionario que se preocupe por nuestro futuro sostenible colectivo y quiera contribuir a avanzar en esa dirección. Elon Musk sería el propietario perfecto. Soy un gran admirador. O quizá James Cameron.