Barcos

«Al-Diriyah», la nueva corbeta de la Marina Saudí construida en Cádiz por Navantia

El barco está basado en el diseño Avante 2200, ofreciendo prestaciones avanzadas, alta capacidad de supervivencia y posibilidad de operaciones a temperaturas extremas

La Real Marina Saudí está de estreno: el astillero Navantia les ha entregado este martes 26 de julio la corbeta «Al-Diriyah», en un acto celebrado en las instalaciones del astillero de San Fernando, tres años después del corte de su primera chapa (mayo de 2019), cumpliendo plazos a pesar de la pandemia sanitaria y de la tensión mundial de suministros. Se trata de uno de los buques más competitivos y capaces de su segmento, tal como se ha demostrado en las pruebas de mar realizadas en aguas de la Bahía de Cádiz.

Programa Avante 2200

La corbeta Al-Diriyah tiene una eslora de 104 metros, una manga de 14 y es capaz de transportar a un total de 102 personas entre tripulación y pasaje. Este barco forma parte del contrato para la construcción de cinco corbetas entre la Real Marina Saudí y Navantia, y entró en vigor en noviembre de 2018. Desde que se procedió a la botadura de la primera unidad (en julio de 2020), Navantia botó las cinco unidades con una cadencia de cuatro meses entre cada una de ellas, lo que supuso lograr este hito en un tiempo récord de tres años. Las entregas se están produciendo al cabo de poco más de tres años del corte de la primera chapa de cada buque.

Las corbetas están basadas en el diseño Avante 2200, adaptadas a los requerimientos de Arabia Saudí, ofreciendo prestaciones avanzadas, un excelente comportamiento en el mar, alta capacidad de supervivencia y capacidad de operación a temperaturas extremas. De forma paralela, alrededor de 500 tripulantes de estas corbetas están completando el proceso de formación y capacitación en el Navantia Training Centre (NTC) en San Fernando.

Además del contrato de corbetas, Navantia acordó con SAMI (Saudi Arabian Military Industries) la creación de una joint venture en Arabia Saudí, una alianza que permite a Navantia posicionar sus sistemas integrados y soluciones tecnológicamente avanzadas en el mercado árabe y área de influencia, y está alineada con la estrategia de internacionalización de la compañía.

El contrato supone una carga de trabajo global de alrededor de siete millones de horas, 6.000 empleos durante cinco años. De estos, más de 1.100 son empleados directos, más de 1.800 empleados de industria colaboradora (participan más de un centenar de empresas) y más de 3.000 empleados indirectos generados por otros suministradores.

El programa, cuyo último buque deberá ser entregado en el año 2024, incluye, además de la construcción, el Apoyo al Ciclo de Vida durante cinco años, desde la entrega del primer buque, con opción a otros cinco años adicionales.

También incluye el suministro de varios servicios, tales como apoyo logístico integrado, adiestramiento operacional y de mantenimiento, suministro de Centros de Formación y Adiestramiento para el Sistema de Combate y Sistema de Control de Plataforma de los buques, el Apoyo al Ciclo de Vida y los sistemas para el mantenimiento de los buques en la Base Naval de Jeddah.

A la ceremonia de entrega de la corbeta Al-Diriyah han asistido el comandante de la Real Marina Saudí, Vicealmirante Fahad Bin Abdullah Al-Ghofaily; la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcarce; el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez; el CEO de SAMI, Walid Abukhaled; el director general de Armamento y Material (DIGAM), Almirante Aniceto Rosique y la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada.

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