
El área de navegación está aislada, solo en contacto visual con la cubierta de proa, lo que permite disponer de una original ventana panorámica.
Las ventanas rectangulares del casco se apartan ligeramente de la geometría del yate, una solución que favorece la entrada de luz en la cubierta de cabinas, toda vez que los ojos de buey mantienen el contacto con la tradición marítima.
Otra solución estilística poco habitual es el paso desde la cubierta principal a la cubierta de sol, concebida como una terraza con bar y ducha y construida en torno a una estructura negra rodeada de símil-piel blanca como tributo a los barcos del siglo pasado.
La cubierta inferior está decorada en materiales de alta calidad, utilizando una gran paleta de colores y alternando las superficies oscuras y brillantes con el plan claro mate de la madera de álamo y los techos de tonos bronce.
Con una eslora de 56 metros y una manga de 10, el Acapulco 55 se propulsa con 2 hidrojets de 2.400 caballos más uno de 4.000 caballos, o bien con tres hidrojets de 2.600 caballos lo que le permite una velocidad de crucero de 28 nudos y una máxima de 32 nudos.