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Sandra Barneda: «Somos un mar de emociones, un mar de todo»

Forbes Nautik charla con la escritora y periodista, que presenta su nuevo libro, ‘Las olas del tiempo perdido’

Acaba de publicar su nuevo libro, ‘Las olas del tiempo perdido’ (Planeta), una novela que nos traslada directamente a la niñez, una época donde todos nos hemos creído invencibles; donde los veranos eran eternos y los amigos también. Hasta que un día la amistad estalla en pedazos y todo se acaba… hasta 21 años después.

Hablamos con la escritora y periodista Sandra Barneda, que con esta publicación confirma al mar como una de sus inspiraciones. Primero fueron ‘Las hijas del agua’, después ‘Un océano para llegar a ti’ y, ahora, ‘Las olas del tiempo perdido’. ¿Qué tiene Sandra Barneda con el mar? «La verdad es que he sido consciente de mi relación/obsesión con el mar cuando por tercera vez uno de los títulos de mis novelas tiene relación con el mar», nos cuenta.

«Creo que como el mar es uno de los símbolos de las emociones, y en estás tres novelas hago una anatomía de las emociones de cada uno de los personajes, creo que puede ser, que por eso salga tanto el mar, porque, al final, somos un mar de emociones, somos un mar de todo… Puede que sea por eso…». Confiesa que, «físicamente» es una «enamorada del mar».

La novela, en esta ocasión, nos traslada a los veranos de la niñez, llenos de sol, playa y arena. Los suyos también lo eran: «Mis veranos de la niñez eran sobre todo en un camping, para mí el verano empezaba en Semana Santa, cuando mis padres ya a partir de esa fecha, todos los fines de semana nos llevaban al camping y podía ver a mi grupo de amigos… Eran de playa, de piscina, de juegos, de caravanas, de tiendas de campaña, de cartas, de petanca… esos son los recuerdos de mi niñez».

El libro comienza con una dedicatoria: «A mi primera tribu». ¿En qué han influido ellos para ser quien hoy en día eres? «Pues fíjate que escribiendo esta novela, casi terminándola, me di cuenta que la dedicatoria la tenía que hacer a mi primera tribu. Y reflexionando un poco sobre lo que me han dado, yo creo que tus primeros amigos te dan una fuerza, te dan sustento, te dan el reconocimiento de uno mismo, tu primer reconocimiento de que formas parte de un grupo que va más allá y que no es la familia. Un grupo donde puedes sentirte libre, donde descubres muchas cosas, donde te sientes afectado… creo que me dieron eso, y por eso les he dedicado esta novela que habla de un grupo de amigos de juventud y de cómo se reencuentran 21 años después».

También, al empezar, se recita a Walt Whitman de disfrutar las pequeñas cosas. Algo a lo que Sandra presta suficiente atención. «¿Lo último que me ha pasado? Me he sentido feliz paseando por el parque del Retiro con mi perro y con mi hermano en un día de sol, donde no hacía mucho calor. Estuvimos paseando y charlando. Y la verdad es que me sentí como muy feliz. Luego nos fuimos a tomar un café y seguimos charlando… y te das cuenta de la suerte que tienes de estar viviendo lo que estás viviendo, y cómo estás viviendo rodeada de amor.

Volviendo al mar, hay que destacar que también lo tiene presente de alguna u otra manera, gracias al programa de Telecinco ‘La isla de las tentaciones’, que presenta. Y es que, aunque confiese que no tiene muchas aficiones relacionadas con el mar, «intenté hace muchos años hacer surf», aunque una operación de menico lo terminó frustrando. Eso sí, «me gusta mucho contemplar el mar, creo que los atardeceres incluso los amaneceres son mágicos, y soy más de océano que de mar podría decir».

Aunque no sueña con tener un barco: «Siempre me tomo una biodramina para no marearme», es navegante, sí. Navegante de tierra, de olas, de arena: «Prefiero pasear por la orilla, prefiero el olor del mar cuando llegas a un pueblo costa, prefiero ver cómo los pescadores salen con las barcas e ir a las lonjas a ver el pescado, prefiero jugar a hacer castillos, ver como lo hacen los niños… que meterme dentro del mar».

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