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LA MAGIA DE LOS ALISIOS

Foto: Benjamín Genz, Unsplash

Los vientos alisios son esenciales para la navegación de altura que implica cruzar el Atlántico, ya que de ellos depende una travesía a vela rápida y eficiente. Su área de influencia fluctúa a lo largo del año, adaptándose a las estaciones, y desempeñan un papel clave en las regiones subtropicales y tropicales.

Autor: Enric Agud

Foto: Benjamín Genz, Unsplash

Los vientos alisios son una consecuencia de la circulación atmosférica, impulsada por el gradiente de presión y temperatura entre las altas presiones subtropicales (como el anticiclón de las Azores) y las bajas presiones ecuatoriales.

Este gradiente genera un flujo constante de aire, todos los días del año, modificado por el efecto Coriolis debido a la rotación de la Tierra. En el hemisferio norte, los alisios se desvían hacia la derecha, soplando del noreste (NE), mientras que en el hemisferio sur, se desvían hacia la izquierda, soplando del sureste (SE). Esto crea un flujo predominante hacia el oeste que facilita las travesías transatlánticas.

Efecto Coriolis y la zona de las calmas

En el ecuador geográfico, el efecto Coriolis desaparece, ya que depende del seno de la latitud, que es cero en esta región. Sin esta fuerza, los vientos pierden su tendencia a desviarse, generando áreas de calma conocidas como los doldrums. Estas condiciones, junto con el calor y la humedad sofocantes, representan un reto para los navegantes, especialmente para los veleros.

Esto conlleva una serie de implicaciones prácticas para la navegación a vela.

1. Optimización de rutas transatlánticas:

Durante el invierno boreal, los alisios del hemisferio norte se extienden más al sur (hasta los 10ºN), facilitando las travesías desde Europa hacia el Caribe.

En verano, los alisios del hemisferio sur son más estables, y las rutas hacia el sur del Atlántico suelen ser preferibles.

2. Evitar la ZCIT:

Identificar la posición estacional de la ZCIT es crucial para evitar condiciones meteorológicas adversas. Las cartas meteorológicas y los modelos de predicción son herramientas esenciales para planificar el cruce.

3. Monitorización de sistemas subtropicales y anticiclones:

La proximidad al centro del anticiclón de las Azores puede generar calmas. Mantenerse en el margen sur del anticiclón suele garantizar condiciones de viento más estables.

Imagen de satélite de la NOAA con el huracán Katrina tomada el 28 de agosto de 2005. Mientras las bandas externas de la tormenta azotaban la costa del golfo de los Estados Unidos, un día antes de tocar tierra.

Circulación general: La célula de Hadley y el papel de los alisios

Los alisios forman parte de la célula de Hadley, un sistema de circulación atmosférica que domina entre los 0º y los 30º de latitud en ambos hemisferios. Este sistema se caracteriza por:

  • El ascenso del aire en el ecuador: El aire cálido y húmedo asciende debido al intenso calentamiento solar, formando la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT).
  • El descenso en las latitudes subtropicales: A medida que el aire asciende, se enfría y se desplaza hacia latitudes superiores, descendiendo alrededor de los 30º en áreas de alta presión (anticiclones subtropicales).
  • El retorno hacia el ecuador: Desde estas regiones subtropicales, el aire vuelve como vientos alisios, cerrando el ciclo de la célula de Hadley.

Impacto climático de los alisios en la región atlántica

Por un lado, los alisios moderan las temperaturas tropicales al redistribuir el calor, regulan la temperatura.

En la zona de convergencia intertropical, el aire cálido asciende cargado de humedad, formando nubes con chubascos y tormentas. Esto da lugar a un clima lluvioso, como en la región del golfo de Guinea.

Durante los meses de verano y otoño en el hemisferio norte, los alisios pueden transportar perturbaciones atmosféricas desde África hacia el Atlántico, favoreciendo la formación de ciclones tropicales.

Características de los alisios

Los vientos alisios son corrientes de aire constantes que soplan tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur. Su presencia es continua, aunque su extensión varía hacia el norte o el sur dependiendo de la estación. Durante el verano, tienen una intensidad promedio de fuerza 3 (7-10 nudos) a 4 (11-16 nudos), mientras que en invierno suelen ser algo más fuertes. Su potencia puede aumentar debido a factores geográficos, como ocurre en las islas.

El clima asociado a los vientos alisios suele ser agradable, caracterizado por días soleados y la presencia de nubes bajas del tipo estratocúmulos. Sin embargo, en las zonas de barlovento de las islas, el cielo tiende a nublarse y es posible que se produzcan lluvias.

Posición de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y los alisios del NE y SE.

Los doldrums o calmas ecuatoriales

Entre los vientos alisios de ambos hemisferios, a lo largo del ecuador meteorológico, se encuentra la denominada zona de «las calmas ecuatoriales» por los navegantes, conocida en inglés como «doldrums». En esta región, los vientos son débiles o prácticamente inexistentes, y forma parte de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT).

La posición de los doldrums es variable, aunque generalmente se localiza ligeramente al norte del ecuador, especialmente durante el verano boreal (hemisferio norte). Para los navegantes, este área representa un gran desafío debido al calor sofocante, que intensifica la incomodidad, las prolongadas calmas que dificultan la navegación a vela y la frecuente formación de cumulonimbos, nubes de desarrollo vertical que provocan chubascos intermitentes, lluvias torrenciales y ráfagas de viento impredecibles.

La Zona de Convergencia Intertropical rodea la Tierra y, a menudo, se caracteriza por ascensos de aire y tormentas, pero los vientos débiles en la región son causados por grandes áreas de aire descendente.

En la época de la navegación a vela, los marineros temían esta región porque la falta de viento podía detener el avance de los barcos durante días o incluso semanas, causando desesperación y problemas de suministro. Para muchos, los doldrums eran una barrera tanto física como psicológica en los largos viajes transatlánticos o transpacíficos.

El ancho de esta zona de calmas también varía, oscilando entre 200 y 300 kilómetros. Los veleros que intentan cruzar de un hemisferio al otro suelen buscar atravesar la región por el lado brasileño, donde las condiciones tienden a ser algo más favorables.

Cuando los vientos alisios se debilitan o desaparecen, surge una pregunta clave: ¿hasta dónde es necesario descender para encontrar un alisio más estable sin desviarse demasiado de la ruta? La respuesta depende tanto de la época del año como del tipo de embarcación.

Comportamiento regional de los alisios

En el océano Atlántico, los vientos alisios del hemisferio norte (NE) y del hemisferio sur (SE) convergen cerca del ecuador, en la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT). Aunque su comportamiento general sigue patrones predecibles, las condiciones locales pueden variar significativamente debido a factores atmosféricos y geográficos.

Atlántico oriental:

En las cercanías del continente africano, especialmente durante el verano boreal, los alisios pueden experimentar una rotación hacia el suroeste (SW). Este fenómeno se debe al calentamiento del continente africano, que genera una baja presión térmica, alterando la dirección predominante de los vientos. Esta rotación de los alisios afecta particularmente la navegación costera, dificultando las rutas tradicionales y obligando a los navegantes a ajustar sus estrategias. Además, en esta región es común que las variaciones en los alisios influyan en el transporte de polvo del Sahara hacia el Atlántico tropical.

Atlántico occidental:

En la región occidental del Atlántico, los alisios tienden a ser más estables y constantes. Sin embargo, su intensidad y dirección pueden debilitarse temporalmente en las siguientes condiciones:

  • Sistemas de baja presión tropical: Las depresiones tropicales, tormentas o huracanes generan áreas de convergencia que interrumpen los patrones regulares de los alisios.
  • Perturbaciones atmosféricas: Las ondas tropicales o frentes pueden modificar la velocidad y dirección de los vientos alisios, creando desafíos adicionales para la navegación.

La Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT o ITCZ en inglés) es un desafío para los navegantes. Como hemos comentado, la ZCIT es un área de convergencia de los alisios de ambos hemisferios, caracterizada por:

  • Condiciones meteorológicas impredecibles: Tormentas convectivas, chubascos torrenciales y vientos erráticos.
  • Estacionalidad: Su posición varía a lo largo del año, desplazándose hacia el norte en verano boreal y hacia el sur en invierno boreal. Este movimiento estacional debe tenerse en cuenta al planificar travesías.

Para minimizar el impacto de la ZCIT, los navegantes suelen optar por rutas más al oeste, donde la franja de convergencia puede ser menos activa.

Como hemos visto, la posición de los alisios está determinada por la ubicación del anticiclón subtropical, del anticiclón de las Azores. Si el anticiclón se debilita, los alisios pierden fuerza. Por el contrario, cuando el anticiclón está bien definido, los alisios se refuerzan. En invierno, suelen extenderse desde el ecuador hasta los 25ºN (especialmente entre enero y febrero), mientras que en verano abarcan desde los 10ºN hasta los 30ºN. Este desplazamiento estacional explica por qué los alisios soplan diariamente en el archipiélago canario durante el verano, pero no con la misma regularidad en invierno.

Si los alisios desaparecen, por lo general, se pueden encontrar más al sur: por debajo de los 20ºN en el Atlántico oriental y por debajo de los 15ºN en su parte occidental.

Durante la navegación, el debilitamiento de los alisios puede deberse a varias causas: navegar demasiado cerca del centro del anticiclón de las Azores, donde predominan las calmas; la presencia de una depresión en latitudes bajas; una fragmentación o debilitamiento del anticiclón; o la proximidad de fenómenos como una onda del este, una baja tropical o condiciones de tiempo sur, como la calima.

Mar de nubes formado por el alisio al norte de Tenerife. Crédito: Miguel Ángel Caro

Una forma de evaluar la salud de los alisios es observando las formaciones nubosas. Cuando los alisios soplan con fuerza, las nubes suelen ser delgadas y estratificadas, debido a la inversión térmica, que generalmente es más fuerte en verano, lo que hace que la base de las nubes se encuentre más baja. Estas nubes estratificadas se ubican principalmente en el norte de las islas (como la típica panza de burro en las Canarias), mientras que en el sur predomina el sol. Es común escuchar la frase “nubes en el norte y sol en el resto”. Sin embargo, si comienzan a formarse nubes de desarrollo vertical, es decir, nubes que crecen hacia arriba, esto indica que el alisio está perdiendo fuerza, lo que generalmente señala un debilitamiento del viento. Esta es, por lo general, una señal preocupante para la navegación.

El alisio en las Canarias

El viento alisio no se distribuye de forma uniforme en todo el archipiélago canario. Hay áreas donde el viento se acelera debido a factores geográficos, como muestran los gráficos, y otras donde predomina la calma o los vientos locales, influenciados por el relieve de las islas. Las montañas y los picos actúan como barreras que interrumpen el flujo del alisio, generando zonas con vientos más débiles.

En el archipiélago canario, los alisios aumentan su velocidad en zonas como el canal entre Tenerife y Gran Canaria, donde pueden ganar hasta 10 nudos, y a lo largo de la costa de Fuerteventura. Si se planea navegar hacia las Antillas, se recomienda utilizar el canal entre Tenerife y Gran Canaria. Para evitar las áreas de calma generadas por el desvente turbulento de las islas, es importante no abandonar este canal hasta haber recorrido al menos 50 millas o, preferiblemente, 80 millas. Esto permitirá mantener una velocidad constante y evitar zonas con vientos más débiles.

Zonas de aceleración del viento alrededor de las islas Canarias. Suelen producirse vientos duros (fuerza 8) en las zonas que aparecen sombreadas, aunque soplen vientos de menos de 25 nudos.

A veces, los satélites registran impresionantes formaciones de nubes cerca de las islas Canarias. Cuando soplan los vientos alisios (vientos del NE), es común observar a sotavento de las islas unos patrones conocidos como vórtices de von Kármán, también llamados «calles de remolinos». Este fenómeno ocurre cuando el viento choca con un obstáculo, como una isla, y se ve obligado a rodearlo, generando remolinos alternos en la parte trasera que forman una serie de nubes con un diseño espiralado y repetitivo.

En determinadas condiciones atmosféricas se forman una serie de vórtices ciclónicos y anticiclónicos a sotavento de un obstáculo, extendiéndose a lo largo de decenas o incluso cientos de kilómetros en la dirección del viento. Este fenómeno ocurre cuando el viento en altura se ve desviado y perturbado por montañas, como los picos volcánicos de las Islas Canarias. La interacción del flujo de aire con la orografía genera remolinos alternos que se propagan corriente abajo, dando lugar a patrones nubosos distintivos y espectaculares.

Una impresionante imagen de satélite muestra con claridad tres corrientes de vórtices, destacando la belleza de este fenómeno. En su momento, la NASA la seleccionó como su «Imagen del Día». En la misma captura, se aprecia también una capa de nubes bajas, conocida como estratocúmulos, al norte de las islas. Esta formación, típica de los alisios, es popularmente llamada «panza de burra» y es una característica común de la región.

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